"Llevamos vendido el 50% del Hyatt"
El director del estudio de arquitectos WSW, Néstor Sztryk, conversó acerca de las necesidades del mercado inmobiliario y el avance del Hyatt, un condo hotel cinco estrellas que se levantará en la rambla montevideana
Nació en Argentina, pero se volvió “uruguayo por elección”, ya que por ley puede tener las dos nacionalidades sin tener que renunciar a la original. El haberse casado con una uruguaya también influyó en esa decisión, y hoy hace 24 años que vive en el país. Néstor Sztryk decidió estudiar arquitectura porque la consideraba una carrera “muy integral”, que en el futuro le daría “un buen ámbito de desarrollo profesional”. Mientras estudiaba en Buenos Aires ayudaba a su padre en el negocio de ventas de máquinas de coser familiar, pero próximo a su recibimiento decidió que tenía que hacer las primeras armas en la carrera para luego dejar ese negocio y dedicarse enteramente a la arquitectura. Su primera obra fue una droguería de 10 mil metros cuadrados en el barrio porteño de Belgrano, en 1985. Según Sztryk, fue muy significativa por ser en la época de posdictadura en Argentina. “Era una época de mucho oscurantismo, entonces cualquier cosa iluminaba, por eso fue un trabajo muy simbólico”, contó. En 1991 Sztryk –junto a su hermano, que también es arquitecto– se asoció con los arquitectos Vito Atijas y Ricardo Weiss para trabajar en obras puntuales (en ese momento el estudio se llamaba Atijas-Weiss). En 1995 entraron en una época de poco trabajo, y pensó en volverse a Buenos Aires, pero le ofrecieron entrar como socio al estudio y dijo que sí. En 2010, Atijas y Weiss decidieron separarse, y eso dio paso a WSW (por Ricardo Weiss, Néstor Sztryk y Daniel Weiss), que ha tenido a cargo obras como la torre Ocean Drive 2 en Punta del Este, la torre Imperiale también en ese balneario y recientemente un condo hotel cinco estrellas: el Hyatt.
Cuando se dio la separación de Atijas y Weiss ya era socio del estudio, ¿cómo recibió el mercado el cambio de marca a WSW?
Trabajamos muy bien juntos durante muchos años, pero llegó un momento donde teníamos un tema generacional. Los mayores estaban por un lado (Vito Atijas y Ricardo Weiss) y yo y Daniel Weiss, el hijo de Ricardo, por otro. Los más chicos buscábamos dedicarnos a obras de mayor volumen, y esa política nos hizo ir abriendo nuestro camino propio y nos dividimos en los mejores términos y condiciones. Si bien la grifa conocida era Atijas-Weiss, creo que la cosa se dio de forma muy natural. El sello Atijas-Weiss conjugaba todo tipo de obras, desde el hotel Sheraton a otras de menor porte, pero ahora apuntamos más a obras de alta gama y mucho volumen, lo que no quita que no podamos hacer también otras cosas.
¿Cómo han variado las necesidades que presenta el mercado?
Nosotros nos dedicamos a intentar hacer productos diferentes. Hacemos hincapié en todo lo que haga la diferencia. Primero tratamos de detectar la necesidad del mercado y ofrecer un producto que lo satisfaga. En la Coral Tower en Punta del Este, en su momento, se hizo el primer showroom, que es algo que no lo inventamos nosotros, pero le dimos a un edificio las amenidades que no tenía ningún otro, ni los hoteles. Hoy es lo que hace todo el mundo, hoteles con amenidades cinco estrellas, pero en 1998 era un diferencial. Después vinieron los apartamentos de mucha suntuosidad y flexibilidad, salíamos a vender edificios donde había un prototipo, pero se podían agrandar. Ofrecimos calefacción cuando nadie la daba en Punta del Este, dimos servicios cinco estrellas en edificios de Montevideo también. Cuando vemos que lo que se hizo el mercado ya lo asumió, es que tratamos de mirar hacia otro lado.
¿Entonces ahora miran hacia los condo hoteles?
En Montevideo detectamos que la última necesidad del mercado era resguardar el capital en bienes inmobiliarios y ahí nacen los condo hoteles. Es un capital que se guarda en un país seguro, como es Uruguay, y del que se puede obtener una renta. Además hay exoneraciones impositivas. Los argentinos fueron los que movieron la aguja con este proyecto, y luego los uruguayos que empezaron a invertir en el condo hotel porque vieron que le podían sacar renta. El capital persigue a las oportunidades, y el capital no es bobo, es inteligente, mira el menú y en consecuencia elige. El condo hotel es una buena iniciativa del Estado para favorecer a los desarrollistas en una inversión donde se benefician todos.
¿Cómo va la venta del Hyatt?
Llevamos vendido el 50% y la intención es no vender más que eso, ya que la otra mitad se lo va a quedar la sociedad que desarrolla el emprendimiento. Un 60% son argentinos, el resto uruguayos o compradores de afuera de la región.