Los ejecutivos del siglo XXI: formados para todo
En un mundo empresarial cada vez más competitivo, los ejecutivos aumentan su formación para lograr diferenciarse
Rodrigo terminó su carrera de contador en la Universidad de la República, pero quería ampliar sus conocimientos y su campo de estudio. Fue así que decidió hacer un MBA (Maestría en Administración de Negocios) en la Universidad de la Empresa que incluía una doble titulación en España, adonde viajó a defender su tesis final.
Lo mismo ocurre en el IEEM, la escuela de negocios de la Universidad de Montevideo, cuyo MBA es bien valorado por los empresarios en Uruguay.
Este también es el caso de la Universidad ORT, cuya escuela de negocios –ubicada en su sede del barrio Pocitos– se ha preocupado especialmente por ampliar su propuesta académica en los últimos años.
PARA TODOS LOS GUSTOS
El abanico de opciones que tienen los ejecutivos uruguayos para aumentar su formación es cada vez más amplio y diverso.
Las universidades tienen desde posgrados (que duran un año) y maestrías (que duran dos años), hasta MBA, el programa más exigente y completo que puede ofrecer hoy una casa de estudios en cualquier parte del mundo.
Sorondo explicó que en el MBA, el alumno que ya tiene un título de grado –requisito excluyente para hacer un MBA– profundiza sus conocimientos en herramientas de gestión y aspectos operativos, que le permiten gerenciar la empresa “en todas sus áreas, desde el área comercial de la compañía hasta cuestiones de recursos humanos”.
Otro de los aportes del MBA es el desarrollo de habilidades personales como el liderazgo, la innovación y el trabajo en equipo. Sorondo explicó que la diferencia del MBA con otros cursos empresariales “es que se profundiza mucho más desde el punto de vista conceptual y teórico”.
En Uruguay, un MBA cuesta en total unos US$ 30 mil, según las universidades que consultó Café & Negocios. El rango va de los US$ 25 mil a los US$ 33 mil dependiendo de la casa de estudio.
Para la coordinadora académica de Programas Ejecutivos de la ORT, Cecilia Bello “el público de los posgrados son graduados universitarios bastante jóvenes que terminan su carrera y aspiran a tener un puesto gerencial”.
CAPACITACIÓN EJECUTIVA
Un escalón más abajo del MBA, aparece la capacitación ejecutiva (executive education, como se la conoce en el mundo), una propuesta que está presente en el IEEM, el Isede y la ORT con diferentes denominaciones pero con un plan de estudios muy similar.
En la mayoría de las universidades, la capacitación ejecutiva tiene dos niveles.
El primer nivel es una capacitación dirigida a la alta dirección, es decir a altos mandos de la organización, que buscan conocimientos más prácticos y que tienen poco tiempo para profundizar en aspectos teóricos.
En este caso, los cursos duran entre cuatro y ocho meses. Según las universidades consultadas por Café & Negocios, los precios van de los US$ 5.000 a los US$ 12 mil, según la duración y la carga horaria.
El segundo nivel de capacitación ejecutiva está dirigido a gerentes y mandos medios y el costo suele ser un poco menor.
Para el director de admisiones del IEEM, Ignacio Torres-Negreira, los temas que más interesan a los ejecutivos son “las finanzas, los sistemas de control, estrategia y recursos humanos”.
Por su parte, Bello, de la ORT, contó que actualmente la mayor demanda proviene de las propias empresas, quienes “contratan muchos programas in company para formar a los gerentes en habilidades directivas y programas de desarrollo gerencial y comercial, por ejemplo”.
Por su parte, la Universidad de la República también ofrece a los ejecutivos la posibilidad de hacer un MBA, maestrías y posgrados, según consta en la web de la Udelar. Café & Negocios intentó reiteradas veces hablar con responsables que brindaran más datos, pero no tuvo éxito.
LAS RAZONES
Para Sorondo, del ISEDE, uno de los motivos del aumento de la matrícula es la excelente coyuntura económica que atraviesa Uruguay. “Cuando la economía anda mejor, las empresas tienden a capacitar más a su gente. Cuando la economía empieza a declinar, dentro de los rubros que se recortan, está la capacitación”, explicó.
Para Bello, los ejecutivos quieren mejorar su formación para ser más competitivos. “Para competir con empresas de afuera, tener mayor formación es fundamental, el conocimiento que se obtiene en la empresa no alcanza”, dijo.
Por otra parte, explicó que la baja tasa de desempleo hace que “las empresas tiendan a desarrollar a su propio equipo para generar oportunidades de trabajo dentro de las empresas”.
Por su parte, Torres-Negreira, del IEEM, explicó que los ejecutivos y los empresarios que dirigen su propia empresa buscan mayor formación porque el mundo de los negocios se ha profesionalizado. “Hoy no podés talentear como se hacía antes, hoy no se concibe una empresa que no tenga una dirección profesional formada”, dijo el representante del IEEM.
Indicó que además hay un tema de costos. “Antes se podía ser menos profesional porque había ‘flaquezas’ que se disimulaban, hoy esas flaquezas no se pueden disimular y estás obligado a ser profesional”, advirtió.
VISIÓN DE FUTURO
Todas estas razones quedan de manifiesto cuando se habla con los ejecutivos y empresarios. Para el gerente general de Microsoft, Astiazarán, un mejor currículum hace la diferencia “cuando se sale al mercado laboral” a competir con otros. “Se calcula que las seleccionadoras de personal leen tu currículum en ocho segundos. Tener un currículum diferencial para destacarse en esos ocho segundos es importante”.
Por su parte, la directora ejecutiva de ATMA –una empresa familiar que inició su abuelo y que ella continúa– decidió hacer un MBA en el IEEM porque entendió que formarse es una necesidad del mercado. “Los que somos ‘hijos de’ podemos elegir no formarnos, pero, si no lo hacés, hoy te pasan por arriba”. Admitió que muchas veces el apellido “baja las barreras de entrada”, pero tener más formación “es un requerimiento del mercado de las empresas”.
Indicó que “el peor escenario es ser ‘hijo de’, no estar formado y tener un gerente que sabe todo. Es la crónica de una muerte anunciada”, sentenció.
Por su parte, el propietario y gerente general de la Quinta de Arteaga, Rafael Carriquiry –emprendimiento que montó hace un año y medio–, hizo un programa de Dirección General en el Isede, destacó las herramientas que le dio el curso para saber desde “hacer un plan estratégico hasta negociar bajo presión”.
Contó que la experiencia fue tan positiva que este año decidió enviar a su jefe de Compras y su jefe de Ventas a hacer un Programa de Desarrollo Directivo (PDD). “Los mandé para poder hablar en el mismo idioma”, concluyó.
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Las mejores escuelas de negocios latinas
Ranking. América Economía publicó su edición 2012
América Economía publicó este año su nueva edición del ranking de las mejores escuelas de negocios de América Latina, esta vez con un enfoque puesto en un aspecto cada vez más importante en las compañías: la innovación.
Cada vez más, las posiciones del ranking son más disputadas dado que todas las escuelas de negocios buscan educar a los más importantes ejecutivos de Latinoamérica.
Por ese motivo, los esfuerzos de Incae Business School –con sede en Nicaragua y Costa Rica– que este año quedó segunda, fueron suficientes para ascender un puesto e igualar a la mexicana ITAM. La firma de convenios con la Universidad de St. Gallen y la UCLA, y los mejores resultados de San José y Managua en el ranking de ciudades de América Economía en 2011 (que consigna la dimensión de Ambiente de Negocios de este ranking de MBA) fueron argumentos suficientes para alcanzar a la mejor escuela mexicana ranqueada.
Sin embargo, Incae deberá hacer algo más si quiere alcanzar a la escuela de negocios de la chilena Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), que se afirma en el primer puesto por segundo año consecutivo.
La chilena conquistó su lugar gracias a una actividad de investigación más intensa, que se reflejó en la publicación de más de un centenar de investigaciones y a la contratación de nueve nuevos profesores full time, con el grado de doctor en algún ámbito del management.