“No me miento, asumo que hay un ojo crítico hacia la gestión”
“No me miento, asumo que hay un ojo crítico hacia la gestión”
Uno: Debe haber compromiso con el proyecto. Dos: No tenemos cargos sino responsabilidades. Tres: Hay que tener prolijidad administrativa, que no es burocracia. Los expedientes no son papeles, detrás hay personas”. La enumeración forma parte de las instrucciones que la intendenta de Montevideo, Ana Olivera, leyó de sus apuntes a mano a los directores de la comuna antes de asumir, hace un año. De entrada, la dirigente comunista marcó la cancha consciente de la herencia y las condiciones políticas traumáticas en las que llegó al Palacio Municipal. Este viernes, en entrevista con El Observador, en su amplio despacho del segundo piso, reconoció la visión crítica de la población hacia su gestión, prometió resultados para 2012 y deslizó cuestionamientos al gobierno de Mujica y el Frente amplio.
¿Qué idea concreta tiene hoy en la cabeza para la Intendencia?
De ideas no hablo, la gente quiere hechos. ¿Vos conoces mi dicho? “res non verba”...
En eso usted se diferencia de Mujica, que expresa de forma permanente sus ideas y planes
Pero una cosa es expresar ideas. Mujica tiene eso de filosofar sobre los temas, es conceptual. A mí me gusta también hablar de lo conceptual, pero vivimos en una sociedad donde la gente quiere ver las cosas ya, y no es que esté de acuerdo con eso. Yo creo que lo importante es construir relatos de futuro, pero todo te lleva a que en realidad la gente quiera ver los resultados en este momento. Por eso en este momento a mí me gusta hablar de las cosas que estamos haciendo, que es distinto. Vamos a ir anunciando de esta manera, permitiendo que la gente del lugar disfrute, porque esa es la otra cosa que está pasando en la sociedad, con los cambios profundos que hemos tenido. Hoy el disfrute es muy efímero. En el hecho de que conseguí esto y rápidamente necesito lo otro.
A esta altura de su vida, que le toca ser gobierno, esa ideología comunista y de izquierda por la que peleó desde siempre, ¿cuánto pesa?
Igual que siempre. Nunca me imaginé que me iba a tocar, y voy a cumplir 16 años de gestión de gobierno. ¿En qué me pesa? Creo que como los seres humanos somos seres sociales, me pesa en la concepción que tengo del rol de trabajo. Me pesa en que siento una enorme responsabilidad porque a los comunistas nos miran dos veces. Soy consciente que la sociedad tiene un montón de prejuicios. Antes cuando me preguntaban si iba a ser intendenta yo decía, “tengo tres defectos: soy petisa, mujer y comunista”.
¿Le sigue pesando ser comunista?
A mí no me pesa personalmente. Ayer iba caminando por la calle, porque es una cosa que me gusta hacer, y una señora por la calle Andes me para y me dice: “Yo no soy de los bolches, como les digo a ustedes. Pero yo la veo que quiere trabajar, y le voy a decir…” tal y tal cosa, que en la mayoría coincidimos. En realidad ella tiene un concepto más amplio de bolche, porque se refiere a todos los frenteamplistas. Pero yo creo que hay un sector de la población que, más allá de que hace 20 años que está en Montevideo y en el segundo período a nivel nacional el FA, todavía dice “sí, pero”. Una vez el presidente del Grupo Centro me preguntó de qué partido era, y se puso rojo como un tomate. Y me respondió: “En el fondo, el único defecto que tenés es que no sos de Peñarol”. Y eso existe todavía.
¿Se siente identificada con el gobierno de Mujica?
Este es mí gobierno, es nuestro gobierno, como lo fue el pasado. Eso jamás implica para una persona de izquierda ser crítico, jamás implica decir que todo está bien, el gobierno no avanzaría. Por lo tanto, me siento en la libertad estar de acuerdo con algunas cosas y discrepar con otras.
¿Cuáles han sido los errores de Mujica en el gobierno?
A veces tiene que ver cómo se abordan los temas y las expectativas que se generan. Uno de los temas esenciales que el gobierno se planteó fue el plan Juntos. Yo personalmente creo que no hubo voluntad del equipo de trabajo de estar en la picota, pero se generaron expectativas, que llevaron incluso a que se generara una ocupación. Entonces, creo que estas cosas son en silencio. En una primera instancia hubo una generación de demasiada expectativa, y ellos ahora señalan un aprendizaje en ese sentido. Pero luego que se resuelven las cosas, los frenteamplistas estamos todos juntos…
Con la Caducidad parece que no.
Veremos lo que pasa en el Plenario del FA.
¿Qué opina de las idas y vueltas con el tema?
Ya opiné lo que tenía que opinar, firmé lo que tenía que firmar, y ya está. Este es un debate que tiene que tener mucha serenidad.
¿No la hay en el FA?
Cuando el debate se da a través de los medios de comunicación se pierde la serenidad, esa es mi opinión. Los debates de las fuerzas políticas son debates de las fuerzas políticas.
¿Por qué no logra buenos resultados en las encuestas?
Yo me posiciono frente a las encuestas como desde el primer día. Yo no me miento, creo que significo para Montevideo el quinto gobierno para el Frente Amplio, con una candidatura muy discutida, por la manera de resolución. En segundo lugar creo que en la medida que también somos gobierno nacional cambia al carácter de lo que se le reclama al gobierno nacional, y está bien. Yo asumo que hay un ojo crítico muy grande hacia la gestión de este gobierno departamental. Quizás como ya me tocó en el pasado, vivir un año donde nadie nos miraba con buenos ojos, no me asusta. En el primer año del Mides nos tiraban piedras de todos lados, incluyendo nuestros compañeros. Pero al año se acabaron. Acá (en la IMM) va a llevar más tiempo dar vuelta una opinión negativa, pero trabajamos para demostrar que se puede y beneficiar los intereses de los montevideanos. Pensamos que Montevideo puede llegar a niveles cada vez mejores, y hay cosas que son intangibles para los ciudadanos, como que es la ciudad más saneada de América Latina. Y muchas cosas buenas se van a ver los resultados el año que viene, pero se están haciendo este año, no es que son ideas. De todos modos podemos estar mucho mejor. Como dicen las maestras: “puede y debe rendir más”.