ver más

Esta es tuya, creo que es tuya”, le dijo el candidato blanco Luis Lacalle Pou a su compañero de fórmula Jorge Larrañaga luego de mirar la caricatura que les hizo el dibujante Hogue en el programa Código País de Canal 12. El dibujo mostraba a un fornido Larrañaga impulsándose hacia adelante mientras cargaba en sus hombros a un Lacalle Pou de menor tamaño y pretendía reconocer el indudable rol que está jugando el candidato a vicepresidente en la campaña electoral en curso. En ese programa emitido el miércoles 19 quedó expuesto, como en casi todos los discursos que los políticos blancos realizaron por todo el país, dos estilos de discurso: uno “por la positiva” de Lacalle Pou y otro mucho más aguerrido de Larrañaga.

Pero lo que se suponía que solo iba a ser la proyección de un distintivo particular de la personalidad de Larrañaga, fue impregnando todo el discurso nacionalista y hasta los referentes más cercanos a Lacalle Pou terminaron criticando abiertamente al Frente Amplio.
Es así que Azucena Arbeleche, quien como eventual ministra de Economía blanca venía limitándose a hablar de asuntos técnicos, se despachó en las últimas horas con una andanada de cuestionamientos a las propuestas de la izquierda. “Perdonen que haga varias referencias al programa del Frente Amplio, pero a falta de poder discutir…”, ironizó Arbeleche, en presencia de los integrantes de la fórmula blanca, acerca de la negativa del oficialismo de participar de cualquier tipo de debate.

Y a partir de allí, en un encuentro organizado en la Torre de las Profesionales, empezó a realizar un raconto de las propuestas que ella creía equivocadas o las que, según dijo, ya habían sido incumplidas en la administración en curso. “En el tema impuestos, en el Frente Amplio encontramos idas y venidas, contradicciones y propuestas que ya habían sido hechas y no se cumplieron”, dijo Arbeleche.

Por su parte, el experto en política internacional, Pablo Labandera, desató una andanada de cuestionamientos contra la gestión del ministerio de Relaciones Exteriores y dijo que, de lo hecho por la cancillería, “hay que tirarlo todo abajo y empezar de nuevo”.
En tanto, el senador Carlos Moreira –referente nacionalista en asuntos de seguridad– había dicho el miércoles 5 que el gobierno frenteamplista apuntaba a una “politización de la Policía” con la creación de cargos de confianza.

“No queremos una Policía al servicio de un proyecto político, sino una Policía profesional”, dijo con Alvaro Garcé sentado a su lado durante el relanzamiento de las propuestas blancas para pelear contra la delincuencia.
Antes del balotaje Moreira había tildado a Tabaré Vázquez de “pompa de carbón” luego de que el candidato frenteamplista aludiera a las propuestas de Lacalle Pou como “pompas de jabón”.

Un día después, el coordinador de los equipos programáticos del Partido Nacional, Pablo Da Silveira, dijo que el Frente Amplio no es, como quiere aparentar, el “original” de las políticas económicas que se están llevando adelante sino una “fotocopia” de las que impulsaron en el pasado los partidos tradicionales.

La estrategia “por la positiva” impulsada por Lacalle Pou consiste, básicamente, en presentar propuestas minizando la crítica a los adversarios.
El candidato blanco ha dicho que, más que eso, se trata de “una forma de ver la vida”.

Seguí leyendo