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Las causas del excelente año 2010 para el sector ovino están dadas fundamentalmente por la mejora de la rentabilidad de los rubros carne y lana que a nivel de precios tuvieron mejoras sustanciales.

La carne ovina llegó a precios récord, tanto en términos relativos como absolutos. En términos absolutos se llegó a US$ 5,30 por kilo de carne de cordero, un precio que nunca se registró en el mercado interno de la carne ovina en Uruguay. En términos relativos se superaron los precios de los corderos en Australia y Nueva Zelanda, los grandes mercados de referencia.

Además, en promedio durante todo el año, el precio de la carne de cordero superó en un 60% al precio de la carne de novillos; y un kilo de carne de cordero llegó a cotizar lo mismo que un kilo de vellón de lana Merino, algo que también fue histórico.

Hubo una evolución muy importante del mercado externo y de los precios de exportación. En el primer semestre el mercado de Medio Oriente fue predominante, demandando muchos corderos y a partir de mayo Brasil fue el principal demandante, pagando precios sostenidos y al alza, superando en algunos períodos los precios de la Unión Europea, mercado que históricamente fue el más importante en cuanto a valores.

La importante demanda no fue exclusiva por corderos, sino que también se realizaron importantes negocios por ovinos adultos, en los meses de setiembre y octubre todas las categorías superaron los US$ 4 por kilo de carne.

La demanda del exterior fue firme y a nivel interno hubo un descenso importante de la oferta de corderos. La faena anual fue de 630.000 cabezas ovinas, un 43% inferior a la de 2009. Esto se explica con el importante descenso de la producción de corderos en 2010 basada en una caída considerable en el stock de vientres.

Creemos que esta situación no se revertirá el próximo año, ya que las señaladas no fueron buenas en 2010.

La lana, que había estado rezagada en esta evolución de precios, tuvo una firme recuperación en 2010 en base a los precios internacionales y a la caída del stock también a nivel mundial. El mercado australiano, principal indicador de referencia, superó los US$ 10 por kilo de vellón en base limpia, que era un tope que no se registraba desde los años 1988 y 1989.

El mercado lanero es muy transparente y la situación se reflejó rápidamente en los precios a nivel interno. Hoy la lana Corriedale cotiza a US$ 3,10 por kilo y la lana Merino de 18 o 19 micras se paga US$ 10,60.

Dados los buenos niveles de rentabilidad, es posible que pare la caída del stock en base a una mayor retención de vientres por parte de los productores, con el objetivo de mejorar la producción de corderos y en consecuencia de carne y de lana. De mantenerse esta buena situación de valores, es probable que la población ovina pueda volver a crecer en el mediano plazo.

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