De estar todo el día en la calle rompiendo los huevos, de un día para el otro tenés un trabajo y eso te salva”, dice Maicol. Hípica Rioplatense Uruguay (HRU), la empresa que administra el Hipódromo de Maroñas, lo contrató hace un año, en el marco de un convenio con el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa). Maicol había sido procesado por narcotráfico, pero hoy esa historia quedó atrás. “Yo quiero seguir trabajando acá hasta que me muera”, asegura.
"Potrillos" en carrera
Dos adolescentes que fueron procesados, aseguran que el trabajo “salva”