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Una de las primeras acciones del nuevo jefe de Policía de Montevideo, Mario Layera, en los siete días que lleva en el cargo, fue cambiar a los jerarcas de las cuatro zonas de Montevideo para poner a hombres de su confianza que apoyen la reestructura, lanzada hace un año por el Ministerio del Interior, y que encontró resistencia entre algunos comisarios. En entrevista con El Observador, Layera dijo que se propone contar con una comunicación más fluida en cada sector para tener una Policía más proactiva que reaccione frente al delito. Layera no es ajeno al descontento existente entre un grupo de comisarios y señaló que se está revisando el proceso de ascensos para que haya “equivalencia entre la evaluación y el lugar donde se está trabajando”.

Bonomi anunció que profundizará la reestructura de la jefatura. ¿En qué consiste esa profundización?
Hay que darle al jefe de zona el mismo nivel que subjefe. Las zonas son minijefaturas a las que se les saca el componente administrativo y burocrático que enlentece la respuesta. No será preocupación del jerarca la parte de administración.

En entrevista con La República dijo que la Policía está desguarnecida. ¿A qué se refería?
Muchas veces la dinámica de la conducta criminal se adelanta, por una cuestión de supervivencia. Entonces, queremos llegar a un proceso de información en tiempo real: analizar las situaciones en el momento para ser proactivos de lo que pueda suceder inmediatamente. En este momento, no lo tenemos. No todos los procesos están siendo observados en tiempo real.

Fue lo que sucedió en la comisaría 14. Se dieron cuenta tres días después de que había un móvil a 11 cuadras del lugar del delito.
Sí. Pero me refiero a todo. Si andan dos tipos en moto robando en tal lado, eso tiene que difundirse inmediatamente para todos, y si eso se está repitiendo, tiene que haber otro grupo que comience a atender esa situación, que se fije específicamente en un modus operandi. Si surge un nuevo método de robo, de rapiña, todos tenemos que saberlo y estar preparados para eso.

¿No están preparados para eso?
No es tan fluida la información ni tan coordinada. Eso se coordinará desde la jefatura hacia las zonas. Es trabajo de información.

¿Qué pasará con los policías que no se adapten al nuevo sistema?
Si hay una falta de disciplina o hay un delito cometido por un policía, tenemos que actuar inmediatamente. Yo he dado instrucciones de que se actúe. Pero también tenemos que estar viendo aquellas actitudes, como el desgano, el no compromiso, el no estar alerta, el cometer pequeñas infracciones en forma constante, la desatención. Lo primero, es dialogar con ese policía porque, como todo ser humano, puede estar afectado por un montón de problemas y tal vez no esté en condiciones para cumplir el servicio.

¿Habrá relevos de comisarios?
Por ahora no. Los equipos de la zona evaluarán cuál es la respuesta de los comisarios y los oficiales.

Varios comisarios de Montevideo se han quejado sobre la forma de calificación. ¿Le han llegado estos reclamos?
Después de asumir, me reuní con los comisarios y no hubo ni una queja ni una solicitud. Si el policía siente que los sistemas no lo respaldan, lo tiene que plantear. Si queremos dar el mejor servicio a la población; pero si estamos en desacuerdo con la institución a la que pertenecemos, estamos desmotivados, no tenemos vocación, no nos gusta el lugar en el que estamos, lo que vamos a volcar en la gente –que es lo que tendría que ser nuestra preocupación– va a ser horrible.

Algunos comisarios plantean que los del interior del país obtienen mejores puntajes y ascensos que los de Montevideo porque sus tareas son más sencillas.
Puede suceder que, en algún caso, pase. Está en camino de revisión la evaluación de los comisarios y oficiales. Tenemos que contemplar correctamente, para que haya una equivalencia entre la evaluación y el lugar donde se está trabajando.

En las últimas semanas hubo varias denuncias de abuso policial. ¿A qué cree que se debe esto?
Cada caso se está investigando de forma particular. Del resultado de esas investigaciones, vamos a ver qué es lo que está pasando, si realmente son actitudes policiales que se están dando o mucha gente lo está utilizando (sin fundamentos). Porque cuando hay estos cambios o situaciones problemáticas, la conducta criminal lo capta inmediatamente y lo comienza a utilizar para causar temor en el procedimiento policial.

¿Cree que se puede estar utilizando este mal momento de la Policía para dañar la interna con denuncias que no son fundadas?
Cuando piensan que la Policía está en un mal momento, se repite una denuncia. ¿Qué factor sería el que impulsa a los policías a actuar en un mismo momento de mala manera?

¿Cómo es hoy la relación entre la Guardia Republicana y las zonas –o la Jefatura– con las que debe coordinar operativos?
Es excelente. Cada una cumple la tarea que tiene que cumplir.

¿Hay alguna amenaza contra jueces penales de Montevideo?
Desde el jueves, cuando asumí, hasta hoy (lunes), no hubo amenazas. Que tengo alertas, sí. Ya las tenía estando en la Dirección Antidrogas. Puede haber situaciones que afecten la seguridad de los jueces. El tema viene de mucho antes y la alerta ya estaba dada a fiscales y jueces de Crimen Organizado. Se estableció que la situación podía extenderse y, en ese sentido, estamos alerta. Esto se debe al incremento de la violencia.

Desde la Policía se ha hablado de la formación de pandillas en Montevideo ¿Cuál es la situación?
Estamos alerta. Pero hoy no tenemos la información que indique que hay pandillas, pero sí vemos conductas incipientes.

¿Como cuáles?
Cuando actúan en el robo de un auto más de cinco o seis personas, cuando se agrede en los accesos e intervienen varias personas. Es decir, cuando hay un grupo delinquiendo, lo que genera una interna propia. Se da en el fútbol o el básquetbol.

¿Las tribunas son ámbitos propicios para formar pandillas?
Son lugares en los que se puede captar gente.

¿Cómo se combate?
Con prevención. Teniendo en cuenta cómo se va formando.

¿Las barras bravas funcionan como pandillas?
No. Hay una organización, pero no delictiva.l

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