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Julieta Venegas no podía entrar a su cuarto. Problemas con las llaves del hotel hicieron que sus entrevistas telefónicas se trastocaran y los horarios se mezclaran. Y en el momento de la llamada, El Observador estaba apartando a la cantante de su almuerzo. Venegas estaba en Colombia, en plena gira de prensa por la región anticipando su nuevo trabajo, Algo sucede, que saldrá en agosto. Sin embargo, antes de esa fecha llegará a Uruguay el 17 y 18 de junio, tras cuatro años de ausencia. Presentará sus temas nuevos y algunos de sus discos pasados en el Auditorio del Sodre.

A pesar del hambre, la cantautora fue amable, pero con el correr de la conversación su entusiasmo por la música, su nuevo disco y las canciones que reflejan la realidad mexicana se hacían evidentes a medida que sus palabras tomaban mayor velocidad.

¿Qué se podrá encontrar en Algo sucede?

Hay de todo. El disco en general no sigue un solo tema sino que sigue de todo. Creo que solo se puede comparar con el disco anterior, Los momentos. Para ese el punto de partida fueron los sintetizadores, pero para este me volví a la instrumentación más acústica. Hay acordeón, guitarras acústicas, cuatro venezolano. Y la temática varía bastante: infancia, adolescencia, amor, encuentros, México. Yo lo siento en general como un disco más luminoso que Los momentos, que era más reflexivo o incluso más melancólico. Este disco tiene, no diría alegría, pero tiene otros tonos.

Ese camino, el primer corte, habla de tu niñez. ¿Qué te motivó a hablar de ese tema?

Estaba leyendo una serie de libros de un escritor noruego, que no he terminado porque todavía no se han publicado al español. Se llama Karl Ove Knausgård y la serie es Mi lucha, que va contando desde su niñez a la adultez. Eso fue lo que me despertó la idea.

¿Es catártico para ti escribir canciones ?

Hay canciones que necesito escribir y canciones que escribo porque me divierte. Me he dedicado a escribir tantos años y es algo que es tan parte de mí que es como hablar de una parte de mi cuerpo.

En este disco además quisiste hablar de las desapariciones que han sucedido en México.

Sí, yo no suelo plantear mis convicciones políticas o sociales en mis canciones, me cuesta mucho trabajo. Pero estas canciones, Explosión y Una respuesta, vienen desde las emociones, del dolor que tengo, de lo que veo que está pasando en el país. Explosión la escribí un poco por necesidad y me parece importante que hagamos canciones que motiven a hablar de un tema que lo tratamos como si no existiera. No estoy de acuerdo con normalizar las cosas como las que estamos viviendo. Tenemos 26 mil desaparecidos en México. Desaparecieron 43 estudiantes y todo el mundo nos hizo comprender que no solamente son ellos, sino 26 mil personas que no sabemos dónde están. Me parecía importante hablar de un tema tan doloroso y tan difícil de creer. Podría haberme dado vuelta y haber escrito otra canción de amor, pero realmente no podía.

¿Qué sientes sobre tus primeras canciones?

Son como retratos, ¿sabes? Tu ves una foto tuya de cuando eras adolescente y piensas: ‘¡Ay, qué horror, por qué me peinaba así!’, pero es parte de lo que eres. Cada una de las canciones que escribo tiene que ver con el momento presente que estoy viviendo y la persona que soy. Vas retratando momentitos y contando historias.

¿Quedan en tu repertorio en vivo canciones de Bueninvento (2000) o incluso de Aquí (1997)?

Sí, hay una canción de Bueninvento, pero de Aquí no. Los shows los armo a partir de lo que funciona dentro del show. Me gusta que tenga una dinámica y que tenga una historia. Ahorita que estoy presentando Algo sucede no voy a armar el show alrededor de ese disco, sino que los meto a todos. Ahora que vamos a Uruguay todavía no va a haber salido el disco, así que solo pondré algunas. Me encanta Uruguay, siempre estoy escuchando algo uruguayo (ver recuadro). Es interesante porque es un país relativamente chico y tiene una gran actividad de compositores, cosa que me parece muy padre.

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