"Yihad: el musical": la polémica está servida
Unas mujeres que lucen un burka rosa y que, armadas con una ametralladora, rodean a un terrorista que canta "Quiero ser como Osama". Toda esta locura histriónica es el plato fuerte del espectáculo "Yihad: el musical", que se estrena en Edimburgo
Miguel Cabanillas, EFE
Hasta el próximo 26 de agosto y dentro del festival alternativo de Edimburgo Fringe, la capital escocesa acogerá un musical que, según sus responsables, es un "alocado galope por el absurdo mundo del terrorismo internacional" y que tiene todas las papeletas para herir sensibilidades en Oriente y Occidente.
"Quiero ser como Osama. Quiero abrirme camino a la fama con una bomba. Sé que la gente me puede detestar, pero, oh Dios, no me ignorarán cuando la CIA me ponga precio", canta uno de los terroristas en el número principal del espectáculo para embaucar a Sayid.
"Como todas las buenas comedias 'Yihad: el musical' aborda, de un modo desenfadado, un asunto de actualidad que la gente conoce, con el que puede conectar con humor y, como dice el refrán, ponerle al mal tiempo buena cara", explica James Lawler, productor del espectáculo, en un comunicado de prensa.
Sayid descubre finalmente que la organización es una célula terrorista que pretende poner bombas en Occidente y cuyos miembros intentan lavarle el cerebro para que se haga un "yihadista" de los suyos mediante bailes y canciones irreverentes.
En la página web del 10 de Downing Street, residencia del Primer Ministro británico, varios ciudadanos piden a su inquilino, Gordon Brown, que "condene este retrato de mal gusto del terrorismo y sus víctimas".
También hay críticas para Occidente, con la inclusión del personaje de una periodista con nombre sospechosamente similar al de un canal de noticias estadounidense, Foxy Redstate, que intenta convencer a Sayid para que la infiltre en la organización y así conseguir la exclusiva que la lleve a la fama.
Además de Sayid al-Boom y Foxy Redstate, un tal Hussein al-Mansour y una tal Noor completan el reparto en esta producción en la que también hay un hueco para el romanticismo, con un curioso tema, "I only see your eyes" (Sólo veo tus ojos), que pretende ser una canción de amor.