La decisión de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia) de poner en funcionamiento el sistema ILS Categoría III B del Aeropuerto Internacional de Carrasco a partir del próximo 19 de junio a las 23:59 no logró despejar las dudas de los controladores aéreos, que mantienen reparos técnicos sobre la forma en que se implementará la nueva operativa.
La activación del sistema quedó formalizada a través de un NOTAM (Notice to Airmen) emitido este domingo por la autoridad aeronáutica. Sin embargo, desde la Asociación de Controladores de Tránsito Aéreo del Uruguay (ACTAU) señalaron a El Observador que todavía esperan mantener reuniones con las autoridades para analizar los detalles de la puesta en marcha.
"Según el NOTAM publicado sí, pero esto salió recién ayer", afirmaron fuentes de la asociación. Además, recordaron que este tipo de comunicaciones son dinámicas y pueden sufrir modificaciones. "La información NOTAM es dinámica, informa sobre las condiciones para la aeronavegación", agregaron.
Aunque la discusión pública se ha concentrado en la demora para habilitar el sistema, desde ACTAU insisten en que el problema no pasa por una resistencia sindical sino por aspectos técnicos vinculados a la seguridad operacional.
"Todos los técnicos que intervinieron en esto, todos, dicen que no se puede operar con una persona sola y las autoridades siguen diciendo que hay personal suficiente y que se puede operar de esa manera", señalaron a El Observador.
El principal cuestionamiento refiere a que el procedimiento previsto para las operaciones contempla la actuación de un único controlador aéreo, una condición que el sindicato considera insuficiente para gestionar la carga de trabajo asociada a este tipo de aproximaciones en condiciones de baja visibilidad.
Desde ACTAU sostienen además que existen otros problemas vinculados a la implementación que son más complejos y menos visibles para el público general.
"Hay otra serie de planteos o dificultades de implementación que son bastante técnicos y específicos, pero no es, como se dice así, solo levantar la llave", afirmaron.
Para explicar su postura, los controladores aseguran que "no se trata de ningún conflicto", sino que "es simplemente de carácter técnico", indicaron.
"Es como lo puede hacer un cirujano que entiende que no hay condiciones de esterilidad en un block y por eso no puede operar. Esto es más o menos lo mismo. Estamos diciendo que no se puede operar de esta forma porque es más inseguro operar de esta forma que no operar".
La asociación insiste en que su posición responde exclusivamente a criterios de seguridad y no a reivindicaciones laborales o salariales.
Los reparos de ACTAU ya habían sido expresados en un comunicado divulgado este fin de semana, en el que el gremio señaló que mantiene su posición de "no recomendar la implementación de las operaciones PBR en las condiciones actualmente planteadas".
Según la organización, la documentación proporcionada por las autoridades ha sido "insuficiente en algunos aspectos e insatisfactoria en otros".
A ello se suma un informe elaborado durante el proceso de capacitación y citado por la propia asociación. De acuerdo con ACTAU, el instructor responsable concluyó que la implementación en las condiciones actuales de personal resulta inviable y que sería necesario desarrollar instancias adicionales de formación antes de avanzar.
Qué dice Dinacia
La activación del sistema estaba prevista inicialmente para una fecha anterior, pero fue postergada luego de las simulaciones realizadas durante el fin de semana.
Según informó Dinacia, las pruebas detectaron ajustes de "menor entidad", por lo que se resolvió fijar el 19 de junio como nueva fecha de entrada en operaciones.
La autoridad entiende que esas observaciones pueden corregirse dentro de los plazos previstos y que no afectan la viabilidad ni la seguridad del sistema.
Desde el sector aeronáutico destacan además que el equipamiento instalado en Carrasco es superior al que el mismo concesionario implementó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, en Argentina, y que además el aeropuerto uruguayo cuenta con radar operativo, una herramienta de la que carece la principal terminal aérea argentina.
El ILS Categoría III B es uno de los sistemas de aproximación y aterrizaje más avanzados disponibles en la aviación comercial.
Su puesta en funcionamiento permitirá que las aeronaves operen en condiciones de visibilidad extremadamente reducida, una mejora especialmente relevante para el Aeropuerto de Carrasco, donde la niebla provoca cada año demoras, cancelaciones y desvíos de vuelos.
Mientras Dinacia se prepara para activar el sistema el próximo viernes, los controladores mantienen sus objeciones y esperan una instancia de diálogo con las autoridades antes de que comience la nueva operativa.