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Abogados y grupos defensores de los derechos digitales expresaron su rechazo y pidieron la prohibición del uso privado de la tecnología de vigilancia biométrica después de que una madre que llevaba a su hija a ver un espectáculo navideño en la ciudad de Nueva York fuera expulsada del cine porque el sistema de reconocimiento facial la identificara como empleada de un estudio de abogados involucrado en una demanda contra el operador del lugar, según informó el sitio web de noticias Common Dreams NewsCenter.

Kelly Conlon acompañaba a su hija y a sus compañeras Girl Scouts de Nueva Jersey en una excursión posterior al Día de Acción de Gracias al centro de Manhattan para ver el espectáculo "Navidad espectacular" en el Radio City Music Hall, protagonizado por las icónicas Rockettes. Pero tan pronto como Conlon ingresó al vestíbulo del lugar, personal de seguridad le informó que había sido señalada por reconocimiento facial y que tendría que irse.

La razón del rechazo se debe a que Conlon es abogada de un estudio que actualmente está involucrado en un litigio con Madison Square Garden Entertainment (MSE), que opera Radio City.

Conlon le dijo a la cadena WNBC que "sabían mi nombre antes de que les dijera. Sabían con qué empresa estaba asociado antes de que les dijera. Y me dijeron que no tenía permitido estar allí", pese a que ella no está relacionada con el caso en litigio.

"Solo era una madre que llevaba a mi hija a ver un espectáculo navideño", agregó. "Esperé afuera (...) Fue vergonzoso. Fue mortificante".

MSG Entertainment defendió sus acciones y explicó que "ha instituido una política que impide que los abogados que inician un litigio activo contra la empresa asistan a eventos en nuestros lugares hasta que se resuelva el litigio".

"Si bien entendemos que esta política es decepcionante para algunos, no podemos ignorar el hecho de que los litigios crean un entorno intrínsecamente adverso", agregó la compañía.

Evan Greer, director del grupo de derechos digitales Fight for the Future, dijo en un comunicado que "es exactamente por eso que necesitamos una prohibición total del uso de la vigilancia de reconocimiento facial en lugares públicos como bares, restaurantes, tiendas minoristas y recintos musicales y deportivos”.

"Hay muchas formas en que se puede abusar de la tecnología de vigilancia biométrica para discriminar y poner a las personas en peligro", agregó. "Madison Square Garden debería dejar de usar inmediatamente esta tecnología invasiva y dañina, y los legisladores deberían actuar para prohibir esta práctica para siempre".

Greer escribió en su cuenta de Twitter que el caso de Conlon demuestra que "esa es exactamente la razón por la que no basta con prohibir el uso del reconocimiento facial y la vigilancia biométrica por parte del gobierno y las fuerzas del orden".

Si bien los activistas han luchado con éxito por los límites y prohibiciones del uso del reconocimiento facial por parte del gobierno a nivel local, solo tres estados (Illinois, Texas y Washington) han promulgado una legislación integral de privacidad biométrica. A nivel federal no hay restricciones para el uso de esta tecnología.

Common Dreams informó el año pasado que una coalición de más de 20 grupos de derechos humanos pidió una prohibición total del uso corporativo de la tecnología de reconocimiento facial, argumentando que "permitir que esta herramienta de control autoritario se extienda por todo el sector privado tiene serias implicaciones para los derechos de organización de los trabajadores y aumenta el riesgo de filtraciones catastróficas de datos biométricos".

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