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Los teléfonos de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción en Uruguay (Appcu) no dan abasto para recibir las llamadas de inversores extranjeros, fundamentalmente argentinos, dijo a El Observador Ariel Cagnoli, presidente de esa gremial empresarial. Pero las llamadas no son alentadoras, y lo que expresan es preocupación por el eventual acuerdo que el gobierno de José Mujica se verá obligado a firmar con Argentina para intercambiar información tributaria.

El tratado, se estima, se firmará sobre el año 2014, según supo El Observador, y la intención es involucrar a todo el Mercosur, de acuerdo a lo señalado esta semana por el ministro Fernando Lorenzo (Economía). Fuentes del Poder Ejecutivo comentaron que esa estrategia, de negociar con todos los socios regionales, servirá “para ganar tiempo” y aplazar el envío de información a Argentina.

Uruguay deberá seguir ese camino para intentar salir de la lista gris de país poco colaborador en materia de transparencia tributaria, según fue catalogado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Ese organismo observó a Uruguay por no haber concretado un mínimo de 12 acuerdos bilaterales para evitar la doble tributación y compartir datos fiscales; por no haber firmado con países relevantes, como Argentina y Brasil; por el régimen de acciones al portador que no permite conocer la identidad de los propietarios de compañías, y por lo engorroso del sistema para acceder a datos de cuentas bancarias, a pesar de que el país flexibilizó el secreto bancario.

Los promotores privados se contactaron el martes, vía correo electrónico, con el ministro Lorenzo y con el vicepresidente Danilo Astori. Según supo El Observador, Astori llamó a la gremial para explicar la estrategia del país y llevar tranquilidad a los inversores. El vicepresidente es partidario de seguir la corriente internacional porque, de lo contrario, no aceptar las exigencias de la OCDE generará más dificultades al país.

Cagnoli comentó que los empresarios pretenden que las medidas que tome el gobierno uruguayo “no afecten, o afecten lo menos posible” el mercado inmobiliario, que en la construcción emplea a más de 60 mil personas en forma directa.

“No creo que por un acuerdo con Argentina se caiga la construcción, pero la puede afectar”, comentó Cagnoli. Señaló que los argentinos que vienen a invertir y pagan impuestos en Uruguay, tienen la preocupación de que, además, se sumen tributos en Argentina. “Eso puede hacer caer la rentabilidad totalmente”, explicó.

También dijo que por ahora no se suspendió ninguna inversión.

Mujica intentó quitarle revoluciones a los efectos que puede traer aparejado firmar un acuerdo tributario con Argentina. “Lo más importante a tener en cuenta es que no hay ninguna decisión de carácter dramático que se vaya a tomar de golpe. Por otra parte, todo esto no tiene carácter retroactivo y además Uruguay, dentro del Mercosur, tratará de negociar una visión conjunta. Esto a nadie lo va a tomar por sorpresa y tenemos claro que no está planteado crear ninguna alarma”, comentó el mandatario al semanario Búsqueda.

El lunes, en la reunión de gabinete, Lorenzo explicó que no espera una afectación sobre la inversión inmobiliaria de los argentinos en Uruguay, y tampoco un mayor impacto sobre los depósitos bancarios.
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