La Justicia estadounidense acusó formalmente con 117 cargos al joven de 21 años que disparó contra el desfile del Día de la Independencia que se realizaba el 4 de julio pasado cerca de Chicago, según un comunicado oficial.
La Justicia estadounidense acusó formalmente con 117 cargos al joven de 21 años que disparó contra el desfile del Día de la Independencia que se realizaba el 4 de julio pasado cerca de Chicago, según un comunicado oficial.
Robert Crimo, un joven con historial de enfermedad mental, abrió fuego en un concurrido suburbio de la ciudad, asesinando a varias personas e hiriendo a docenas más.
El ataque fue el último de una ola de violencia con armas de fuego que azota por Estados Unidos.
Crimo, quien estaba disfrazado de mujer durante el tiroteo, fue arrestado varias horas después. Confesó luego haber cometido el crimen y dijo que estaba planeando otro ataque.
El joven fue acusado el miércoles con 21 cargos de asesinato en primer grado, así como múltiples cargos de intento de asesinato y agresión con agravantes, según un comunicado de los fiscales.
“Nuestra investigación continúa, y nuestros especialistas en víctimas están trabajando a toda máquina para apoyar a todos los afectados por este crimen”, indicó el fiscal estatal del condado de Lake, Eric Rinehart, en un comunicado.
Se espera que Crimo se presente en tribunales la próxima semana para su comparecencia y que se le lean oficialmente los cargos.
El tiroteo del 4 de julio fue la última masacre con armas de fuego a gran escala registrada en Estados Unidos, donde ocurren cerca de 40.000 muertes al año a causa de armas de fuego, según el Gun Violence Archive.
El suceso encendió aún más un tenso debate nacional sobre el control de armas de fuego y puso sobre la mesa interrogantes sobre cómo una persona con historia de problemas de salud mental y comportamiento amenazante se le permita comprar un arma legalmente.