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La Dirección Nacional de Aduanas (DNA) decidió intensificar los controles en la frontera con Argentina al reinstaurar desde el próximo lunes el denominado régimen “Cero Kilo”, con el objetivo central de “preservar las fuentes de empleo” en los comercios limítrofes con la vecina orilla, explicaron fuentes oficiales a El Observador. Las fuentes señalaron que la medida no tiene fines recaudatorios, más allá de que el ingreso de mercadería de manera informal también impacta indirectamente en la recaudación de impuestos. “Estamos frente a una situación atípica que estaba comprometiendo la actividad comercial en los departamentos de la frontera. Claramente en Turismo tuvimos un ejemplo del la magnitud de la brecha cambiaria”, admitieron.

En las últimas semanas, el “contrabando hormiga” en los departamento de Salto y Paysandú se intensificó producto de la diferencia cambiaria que favorece las compras en la vecina orilla. Para los economistas, la medida que tomó el gobierno es “lógica” y “acertada”, pero advierten que el problema de fondo no está resuelto.

La DNA divulgó ayer una resolución en la que restablece el régimen de tráfico fronterizo denominado “Cero Kilo”, que regirá desde el próximo lunes. Los comerciantes de la frontera saludaron con satisfacción la decisión del Poder Ejecutivo. Leopoldo Cayrus, de la Asociación Comercial de Fray Bentos dijo a El Observador que con la diferencia cambiaria, la situación se está tornando cada vez más difícil para los comerciantes de la frontera, ya que los uruguayos cruzan a realizar sus compras en el país vecino. “Con el peso argentino a dos pesos uruguayos y con los precios en Argentina congelados, nosotros preveíamos que el cruce del puente se iba a empezar a dar”, reconoció. Sin embargo, aclaró que la situación en Fray Bentos todavía no es tan mala como sí lo es en Salto y Paysandú. “A nosotros no deja de preocuparnos y por eso hemos tomado medidas preventivas, pero en Salto y Paysandú la situación es bastante más difícil porque cruzar es más fácil. La gente lo hace caminando o en bicicleta”, alertó.

En una reunión que mantuvo la Aduana con comercios de la zona del litoral, acordaron volver a poner en práctica una normativa que existe desde hace años, pero que muchas veces no se respeta, que consiste en que solo puede pasar con mercadería (de hasta US$ 150) toda persona que salga del país por un plazo mayor a 24 horas. Además, quedó a estudio de la Aduana la posibilidad de implementar una nueva norma que disponga que solo se puede pasar con algún bolso de mano conteniendo mercadería entre las 8 de la mañana y las 18 o 20 horas.

Alerta
Para el economista Javier De Haedo, la medida que tomó el gobierno era “previsible” y confirma que el problema es “grave”. De todas formas, advirtió que cuando las diferencias de precios “son tan grandes”, de alguna manera la mercadería de la vecina orilla termina ingresando a Uruguay. “Ya vivimos algo parecido en la década de 80 y la medida (de control) fue poco efectiva”, recordó. No obstante, el experto reconoció que Uruguay “tiene poco más” para hacer ante esta disparidad cambiaria con la vecina orilla, ya que sería inviable llevar un dólar local a $ 30.

En la misma línea, el economista Ramón Pampín, de PwC, consideró que la acción del gobierno es “lógica” si se atiende la menor actividad que estaban denunciando las empresas del litoral. Sin embargo, advirtió que las causas que están detrás de este fenómeno son de una “dimensión preocupante”. Agregó que este tema debe ser uno de los grandes problemas que pasan a ocupar un papel relevante en la “agenda económica”. Dijo que en el mejor de los casos, Argentina debería ir a una devaluación mayor que debería profundizar la brecha cambiaria con Uruguay.

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