Advertencia de la Asociación Rural por nuevo escenario adverso
El presidente de ARU, Ricardo Reilly, repasó logros del campo uruguayo y los desafíos
El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Ricardo Reilly, advirtió ayer que hoy hay un nuevo escenario adverso, “por la dependencia de Uruguay del contexto internacional”, y anticipó que un deterioro en los mercados restará US$ 1.000 millones en divisas por exportaciones de origen agropecuario.
Reilly reconoció que, a pesar de que “tenemos diferencias (con el gobierno), hay una política agropecuaria predecible” y elogió “la institucionalidad y la transparencia”.
Sin embargo, durante una disertación sobre La competitividad del agronegocio en la apertura de la 4a Expo Melilla, el presidente de ARU se refirió al aumento de la carga impositiva al agro, que “se duplicó en los últimos cuatro años, al pasar de US$ 150 millones a US$ 300 millones”.
Reilly fustigó el papel que jugó la reimplantación del Impuesto al Patrimonio, “que es un impuesto ciego, que grava la tierra y no tiene en cuenta el resultado que obtiene el productor”.
El presidente de ARU se sumó a las críticas del sector arrocero respecto al aporte del campo al fideicomiso del boleto, que cuantificó en US$ 130 millones al año, según el último dato de 2013.
Además, reclamó que “hay que cambiar” el descuento del IVA al gasoil “que está topeado”.
Reilly realizó una reseña del desempeño del sector con la estadística de las exportaciones de origen agropecuario, que pasaron de US$ 1.388 millones (60% del total) en 2000 a US$ 7.250 millones (78%) en 2014, al tiempo que en una década los factores de producción se incrementaron 30%.
“Le voy a robar la frase a un amigo: cuando al campo le va bien, al país y a los uruguayos les va mejor”, dijo Reilly.
Sin embargo, ahora “hay un escenario externo diferente” a la bonanza de los últimos años, en el que habrá pérdidas de divisas por exportaciones debido a la caída de los precios de los productos.
En ganadería remarcó la suba de los costos productivos y en lácteos “hay problemas de demanda”, además de los costos altos.
“Mantener la competitividad será el eje central y principal escenario en los próximos años”, enfatizó el presidente de ARU y agregó que es necesaria “la cautela”.
Reilly aclaró que “proceder con cautela no quiere decir desandar el camino sino mantener la alta productividad para de esa forma contrarrestar la caída de los precios” y se definió como “optimista” para enfrentar los desafíos.