La justicia italiana decidió este viernes abrir el primer juicio contra 26 agentes de la CIA estadounidense y el ex jefe del servicio secreto militar italiano por el secuestro ilegal en febrero del 2003 de un imán egipcio sospechoso de terrorismo.
La justicia italiana decidió este viernes abrir el primer juicio contra 26 agentes de la CIA estadounidense y el ex jefe del servicio secreto militar italiano por el secuestro ilegal en febrero del 2003 de un imán egipcio sospechoso de terrorismo.
La jueza estableció igualmente que el ex general Nicoló Pollari, ex jefe del servicio de inteligencia militar italiano (SISMI) deberá comparecer ante el tribunal por estar involucrado en el secuestro ilegal del religioso.
Entre los 26 agentes estadounidenses acusados figura Robert Seldom Lady, cónsul entonces en Milán y jefe de la CIA en Italia, cuyos movimientos fueron reconstruidos por la fiscalía sin problema, siguiendo la pista de los teléfonos móviles que utilizaron.
Además del jefe del SISMI, el número dos del servicio, Mario Mancini, es jefe del contraespionaje se encuentran entre las personas implicadas.
El imán fue conducido por los agentes secretos a la base militar estadounidense de Aviano, en el norte de Italia, donde fue interrogado durante varias horas, golpeado y luego enviado en un vuelo ilegal a El Cairo, donde Omar sostiene que fue torturado.
La primera audiencia del juicio fue fijada para el 8 de junio.
Las confesiones de varios funcionarios del SISMI revelaron una colaboración activa del servicio con un comando de la CIA en el secuestro del imán, algo que el ex presidente italiano Silvio Berlusconi y Nicoló Pollari siempre han desmentido.
Ni el gobierno de Silvio Berlusconi ni el de Romano Prodi han querido solicitar a Washington la extradición a Italia de los 26 agentes de la CIA que participaron en el secuestro a pesar de que ya son objeto de un mandato de detención europeo.
El mayor obstáculo para proseguir el juicio es el recurso presentado ante la Corte Constitucional por el actual jefe de Gobierno, Romano Prodi, quien argumentó que varios puntos del sumario vulneraban el secreto de Estado y que la fiscalía había violado sus derechos al escuchar las llamadas teléfonicas de agentes secretos italianos.
Uno de los testimonios claves del juicio podría ser el de la propia víctima, Abu Omar, quien podría regresar a Milán para testificar, aunque permanece en libertad vigilada y no puede abandonar Egipto.
(AFP)