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No va a venir el ministro a decirle que tiene plata tirada en el campo”, exclamó Tabaré Aguerre cuando vio en el suelo hileras de remolacha asomando en la tierra. Se agachó y recogió una. “¿Tiene un cuchillo?”, le dijo al periodista de El Observador Agropecuario con intención de ver cómo estaba la hortaliza.

Luego Aguerre apuró el paso, siempre con una remolacha en la mano, y alcanzó a Ricardo Masiero, el productor hortícola que caminaba adelante mostrando los estragos que había dejado el exceso hídrico en su predio.

“¿No va a cosechar esta remolacha?”, le preguntó el ministro. “No. Además la lagarta se comió las hojas y si la llevo al mercado no me la van a comprar”, respondió el productor de la zona de El Pinar, en Canelones.

La anécdota fue una de las tantas que vivió el viernes 21 el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) durante una recorrida por predios granjeros de Canelones afectados por el clima adverso. Lo acompañó la directora de la Granja, Zulma Gabard, y se trató de una invitación de la Asociación de Productores Agrícolas de Canelones (APAC), cuyo presidente, Luis Favretto, y el secretario Antonio González, hicieron las veces de anfitriones.

Además de la remolacha, el productor perdió las cosechas de zanahoria, nabo y tomate, “y una hectárea de melón”, según comentó.

“Ahora lo que me queda es preparar la tierra y la semilla para plantar de nuevo, pero lo perdido ya está”, comentó Masiero a El Observador Agropecuario. Lo dijo en alusión a la zanahoria, una de las principales producciones del rubro hortícola, que aún tiene una ventana de siembra para cosechar en invierno, que es cuando más se consume.

Segunda parada

El ministro Aguerre dejó el predio de Masiero rumbo a Pando, ciudad que atravesó para llegar a la zona rural. El siguiente destino fue la casa de Felipe García, un español que llegó a Uruguay el 20 de enero de 1952, cuando tenía 14 años de edad.

En una cuadra, el ministro pudo ver cómo el productor perdió la acelga y la zanahoria que había plantado y comprobó la prolijidad del planteo productivo, que también incluye lechuga, remolacha y puerro. Sin embargo, no pudo consolarlo: “La pérdida es la pérdida. Con 600 milímetros (de lluvia) no hay drenaje que aguante”, dijo Aguerre.

Caminando entre los surcos, el ministro descubrió la presencia de la maleza Capim Annoni y le advirtió al productor: “El día que se descuide, se le mete” en el campo.

García contó a Aguerre la historia familiar, desde que llegó de Islas Canarias hasta el trabajo en las 17 hectáreas de horticultura y 30 de manzana que posee en las afueras de Pando. Además, tiene 1.900 plantas de pera francesa.

“Ahora lo único que funciona es la manzana Red y Granny Smith”, dijo García, y Aguerre acotó: “Y el arroz”, despertando sonrisas.

Tercera y cuarta paradas

La siguiente visita fue a Granja y Bodega Favretto, el establecimiento del presidente de APAC. Pero fue muy breve, una entrada y salida por el camino principal que permitió ver desde los autos los melones en el piso y una parte del viñedo.

La recorrida había empezado a la hora 17.10 y transcurrieron casi dos horas hasta que el ministro llegó al cuarto predio granjero, 20 hectáreas propiedad de Rosano Filippini, padre de “cinco hijos criados, pero uno solo viviendo en el campo”.

En el lugar, la director de la Granja explicó que hay tiempo hasta hoy para presentar la declaración de pérdidas por el exceso hídrico. “Se debe incluir el área, el número de padrón, el daño y el porcentaje estimado de la producción salvada”, recordó Gabard.

En este predio, Aguerre comprobó los daños en una plantación de berenjena, morrón y tomate. “Solo de semillas perdí US$ 700 en la tomatera”, comentó el productor.

Por ejemplo, el tomate cuando recibe mucha agua madura más rápido por la humedad, lo que aceleró la tomatera y pudrió el fruto. Lo mismo le ocurrió al morrón y la berenjena.

A lo lejos, se pudo apreciar una represa que Filippini construyó con la ayuda del Programa Recursos Naturales y Desarrollo del Riego (Prenader).

Quinta parada

El sol comenzaba a declinar cuando Aguerre llegó hasta el predio de Pierino Coda, en la zona de Totoral del Sauce, donde la principal producción es la zanahoria. El productor riega entre 20 y 30 hectáreas.

Pero este año, con el exceso hídrico, ha perdido casi todas las 15 hectáreas de zanahoria. Se calcula que cada hectárea puede dar 20 mil a 25 mil kilos, pero Coda ha logrado hasta 40 mil kilos por hectárea de la hortaliza.

En un breve intercambio con el productor, Aguerre le preguntó si tenía seguro. “Sí”, respondió Coda. Y el ministro remarcó: “El seguro hay que ponerlo en el costo de producción”.

Sexta parada

La penúltima parada de Aguerre fue en el establecimiento de Gerardo y Javier Martínez, reconocidos productores de cebolla. Fue una visita al galpón donde se clasifica la cebolla y se embolsa. Son productores importantes.

En el lugar, el ministro recibió una buena noticia: no se perdió cebolla. Solo bajó la calidad por el exceso hídrico, pero no faltará en el mercado.

Al caer la noche, Aguerre llegó al Club Reformers, última parada de la jornada. Ante medio centenar de productores, el ministro remarcó la necesidad de trabajar con seguros.

Nunca más

Por último, el ministro Aguerre dijo que en el campo “no podemos seguir trabajando sobre la base de que ocurra algo”, como el exceso de lluvias de este verano, y anunció que “nunca más vamos a subsidiar daños por actividades que pueden estar cubiertas por seguros”.

Ante un grupo de productores convocados por la Asociación de Productores Agrícolas de Canelones (APAC) en el Club Reformers, en Canelones, el ministro habló del nuevo Seguro Índice por exceso de lluvia que impulsa el Ministerio de Ganadería desde el 18 de noviembre de 2013 y que “en una primera etapa” subsidiará. “¿Por qué no asegurar el capital de trabajo?”, le preguntó Aguerre a los productores.

Luego dijo que “no hay una sola granja”, que existen rubros “con potencial de exportación” y que “este país solo puede crecer hacia afuera”. El ministro remarcó que “lo que pasó, pasó”, e invitó a los granjeros a “cambiar la cultura y trabajar con seguros”.

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