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Las jeringuillas no esterilizadas que se utilizan para aplicar inyecciones son el origen de la muerte de 1,3 millones de personas cada año, según indicó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según la agencia de la ONU, dos millones de personas contraen cada año la hepatitis C por esas prácticas que, además, causan el 5 por ciento de los nuevos casos de infección del VIH y el 33 por ciento de hepatitis B.

La OMS quiere que los productores rebajen el precio de las jeringuillas y que los gobiernos encarguen comandas más ajustadas a sus necesidades reales. Asimismo, quiere promover la transferencia de tecnologías hacia los países en desarrollo para que puedan utilizar los nuevos sistemas de esterilización que son más baratos y seguros.

(EFE)

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