ver más

Una semana de negociaciones tensas en el mercado ganadero la actual, luego del ajuste que decidieron varias industrias la semana pasada, bajando de un envión 20 centavos el precio del kilo de carcasa de novillo. El cimbronazo puede acentuar una tendencia a la baja en la faena que puede ser la característica atípica del mes de mayo.

En efecto, la actividad industrial se mantuvo durante los primeros cuatro meses del año bien por encima de la de 2012. Pero ahora todo está trabado. Los frigoríficos no quieren comprar a precios superiores a US$ 3,50 y los productores no quieren vender a los actuales precios. Una pulseada. Hasta mediados de la semana pasada había un mercado formado en el entorno de los US$ 3,70 para el novillo y US$ 3,50 para la vaca. Pero a partir del miércoles la industria comenzó a pasar referencias muy por debajo, de US$ 3,50 para el novillo y US$ 3,30 la vaca. En consecuencia, el volumen de negocios se redujo drásticamente.

La Asociación de Consignatarios de Ganado bajo seis centavos su referencia para el novillo a US$ 3,66 y cinco la referencia para la vaca a US$ 3,46.

Hay anuncios de plantas frigoríficas en cuanto a que enviarán trabajadores al seguro de paro o que licenciarán al personal, en previsión de la fase del año en la que la actividad es menor y también realizando anuncios que refuercen el mensaje de que a US$ 3,70 el novillo, unos 50 centavos más de lo que se paga en el centro del país, el negocio no cierra.

En ovinos el panorama es distinto, con una demanda que se mantiene firme y le da sostén a los precios. El cordero se negocia entre US$ 3,50 y US$ 3,60, por su parte la oveja en US$ 2,80 y US$ 2,85. Es la primera vez en mucho tiempo que el cordero cotiza por encima del novillo.

Al cierre de esta edición se seguían esperando novedades referidas a la exportación de ganado en pie, las empresas siguen esperando la emisión de permisos desde Turquía o la apertura de mercados alternativos como Arabia Saudí. Si la reposición baja, los inviernadores pueden estar más dispuestos a aceptar precios algo más bajos por sus ganados.

Caída que no sorprende

No sorprende que la faena semanal de bovinos haya bajado a 44.551 reses para la finalizada el 25 de mayo. El descenso semanal fue del 3,13% y fue por segunda semana consecutiva inferior a la del año pasado, un 6,78% . Del total 24.805 fueron novillos y 18.940 vacas –un 42,5%–.

La faena de ovinos bajó a 19.945 animales, un 1,02% menor respecto a la semana pasada, pero 23,75% superior comparando con la misma semana correspondiente de 2012.

Los precios de exportación para carne bovina bajaron y para la semana finalizada el 18 de mayo se ubicaron en US$ 3.764/t. El promedio de las últimas cuatro semanas fue US$ 3.897/t. El promedio de exportación de las últimas cuatro semanas fue 2,5% superior al mismo período de 2012.

Los precios de exportación para la carne ovina también bajaron y se ubicaron en US$ 3.689/t, con un promedio de las últimas cuatro semanas de US$ 3.814/t. La media de las últimas cuatro semanas se ubicó 20,6% por debajo frente a igual período de 2012.

El índice INAC para el kilo de novillo bajó y se ubicó en US$ 3,822, cayendo levemente respecto a la semana anterior y un 3,8% por encima del precio que tenía un año atrás. El kilo de vaca INAC bajó a US$ 3,582, un 2,7% por encima al que tenía en 2012. El precio del cordero INAC subió 1,02% a US$ 3,653 con un nivel 14,6% menor que en igual fecha del año pasado.

Esta semana será para observar cómo se resuelve el ajuste propuesto por la industria. La suba del dólar puede compensar en parte la baja de precios que propone la industria. Pero la caída parece demasiado brusca como para ser aceptada por los productores. El mercado se ve además presionado por la sorprendente falta de noticias de Turquía en el mercado de reposición.
Seguí leyendo