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Al Qaeda no existe como tal, se ha convertido en un modelo que multitud de grupos terroristas utilizan según su conveniencia, y ni siquiera en Irak está presente, según cree uno de los mayores expertos del mundo.

Al Qaeda -según sostiene- nació probablemente después del 11 de septiembre, no antes, y ahora está operativa solo en Afganistán, Pakistán, el centro de Asia, el este de África y algún lugar de la Península Arábiga, pero carece de mando central operativo y Osama bin Laden ya solo actúa como inspirador, pues su capacidad de reunión y reclutamiento es nula.

Explica que Al Qaida sigue siempre una política constante: atacar a los que considera "infieles" y a sus aliados, pero no a una multitud de chiíes en una mezquita, pese a que Bin Laden y sus hombres, todos ellos suníes, no profesen ninguna simpatía por el chiísmo.

También duda de que Al Qaeda haya tenido algo que ver en el atentado del pasado 11 de marzo en Madrid, pues significaría un fallo estrepitoso de los servicios de seguridad españoles, fallo que sería más comprensible si se tratara de un grupo que actuaba por su cuenta y riesgo.

Todos ellos no comparten ningún programa común ni objetivos políticos a medio o largo plazo, sino lo que él llama "la agenda de un solo punto": el Estado Islámico, que se conseguirá con la expulsión de los "infieles" (estadounidenses de Irak, israelíes de Palestina, rusos de Chechenia, etcétera).

En todo caso -subraya- Al Qaida se ha reducido hoy a unos dos centenares de personas atrincheradas en su mayor parte entre Pakistán y Afganistán, y los veinte mil militantes que EEUU asegura obedecen a Bin Laden pertenecen en realidad a grupos inconexos para los que Bin Laden es solo el santón que les inspira.

(EFE)

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