Julia se trasladó en la mañana de ayer hasta el aeropuerto de Carrasco. Por 30 años, trabajó como auxiliar de cabina de la aerolínea Pluna. Hacía poco que Julia se había jubilado cuando la empresa dejó de volar, en julio de 2012. Cuando se enteró del cierre de la compañía –en la que pasó los mejores años de su vida, comenta– no lo podía creer. "Siempre tuvimos la idea de que Pluna iba a existir siempre", dice esta mujer de 68 años que ayer formó parte de las decenas de personas que participaron del lanzamiento de Alas Uruguay, la cooperativa que formaron los extrabajadores de la aerolínea de bandera nacional luego de que Pluna dejara de operar.
Alas Uruguay ya está en el aire y el gobierno le augura "desafíos serios"
Ayer comenzó a operar la cooperativa montada tras el cierre de Pluna