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Los candidatos a la presidencia de Uruguay van a Argentina a buscar votos. Hablan con empresarios de allá, se acercan a dirigentes con los que quieren mostrarse y evitan a toda costa que se les vincule con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
El que gane la elección deberá relacionarse con la administración K durante todo el año que viene.

Tabaré Vázquez ya pasó por ese trance cuando fue presidente. Enfrentó puentes cortados, manifestaciones e incluso decidió pedir ayuda a EEUU ante una posible amenaza militar. Su vínculo con Cristina – “la vieja terca” según el presidente José Mujica– no es el mejor.
Este mes, el candidato del Frente Amplio, viajó a Buenos Aires.

Desde allí fustigó al Mercosur y les dijo a los empresarios, en un hotel lujoso, que vengan a invertir a Uruguay. Vázquez pidió a los socios del Mercosur que respeten los acuerdos logrados y el Derecho Internacional.

Los inversionistas que lo escuchaban interpretaron que esos dichos fueron dardos hacia la política proteccionista del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. En sus reuniones también marcó distancia de los K. Lo más cerca que estuvo fue con el gobernador Daniel Scioli, hoy distanciado de Cristina.

Lacalle Pou, líder del Partido Nacional, no tiene pensado ir a Argentina a hacer política dijo a El Observador. De todas formas, el 1º de octubre hablará en la city porteña en un almuerzo organizado por el Consejo Iberoamericano de Comercio y Producción, el mismo que recibió a Vázquez.

Esta semana Lacalle Pou, desde Rocha, cuestionó la política exterior y el relacionamiento del gobierno con el país vecino. Atacó al acuerdo de intercambio de información financiera y afirmó que el gobierno “no debe ser loro” de Argentina.

Ante empresarios esteños afirmó que “hubo una política por parte del gobierno argentino de desestímulo” a la presencia de argentinos en Uruguay porque salieron para otro lado, comentó en FM Gente. Lo cierto es que el año pasado Uruguay recibió menos visitantes de Argentina, que igual salieron de su país y prefirieron otros destinos como el Caribe y Miami.

Un factor que incidió es el valor del dólar y los precios que se cobran de este lado del Plata.
Pedro Bordaberry, estuvo en Buenos Aires, se reunió con dirigentes de la oposición y marcó sus diferencias tanto con la gestión del canciller Luis Almagro como con la política exterior.

La señal de alejamiento de los K la dio al encontrarse con el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri; la senadora Gabriela Michetti ; y con el diputado Raúl Alfonsín.

Bordaberry dijo a El Observador que “hoy las relaciones con argentina son las peores desde que Perón cerró las fronteras en la década del 50”. También cuestionó la diplomacia presidencial que varias veces utilizó Mujica buscando resolver problemas, la mayoría de los cuales aún está pendiente de resolución.

“El Frente Amplio cree que con amiguísimo ideológico alcanzaba y planteó la diplomacia de la llamada telefónica presidencial que no es profesional, ni seria, ni dio resultados”, afirmó Bordaberry.

El candidato colorado propone empezar por profesionalizar la negociación y trabajar en comisiones binacionales. “Lo segundo es bajar la dependencia económica de Argentina abriendo nuevos mercados y aumentando la dependencia de ese país con nosotros en energía o peso en organismos internacionales”, dijo.

Ninguno de los tres candidatos propone irse del Mercosur pero tampoco quieren la actual estructura que nació en 1991 y tiene dificultades para abrirse a negociar con otros mercados. Los tres candidatos proponen a la negociación, tal vez con diferente firmeza, como el único camino por el que habrá que insistir.

A Mujica no le fue bien dialogando ni tampoco cuando endureció su posición y golpeó la mesa.

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