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Mientras en España el cineasta Alex de la Iglesia comenzará mañana el rodaje de Las brujas de Zugarramurdi, su última “comedia terrorífica” en la que vuelve a exorcizar algunos de sus demonios personales; en Montevideo, el Centro Cultural de España le rendirá homenaje poniendo en pantalla algunas de sus mejores películas.

El ciclo denominado Alex de la Iglesia x 5, también sirve de antesala para el estreno local del último film acabado del director La chispa de la vida, que llegará en noviembre.

Nacido en Bilbao en 1965 de la Iglesia es uno de los nombres más importantes de la cinematografía de España. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Deusto, prefirió dedicarse al cine y al cómic. Su debut como director de un largometraje fue en 1993 con Acción Mutante, que precisamente, será la película que inaugure el ciclo mañana a las 19 horas.

Los lunes siguientes, en el mismo horario, se emitirán Perdita Durango (1997), 800 Balas (2002), Crimen Perfecto (2004) y Balada triste de trompeta (2011). El ciclo está orientado a mayores de 15 años y es de acceso libre y gratuito.

La cocina del director
Las brujas de Zugarramurdi, que se rueda a partir de mañana en España, cuenta con las actuaciones de Hugo Silva y Mario Casas, dos sex symbol españoles de momento y de la consagrada Carmen Maura.

Según dijo De la Iglesia este viernes en conferencia de prensa, su nuevo proyecto “está más cerca de Abbott y Costello contra los fantasmas de Charles Barton que de La semilla del diablo (conocida en Uruguay como El bebe de Rosemary) de Roman Polanski.

La película cuenta la historia de dos “pobres diablos” (Silva y Casas) que atracan una tienda de compraventa de oro en la Puerta del Sol madrileña junto al pequeño hijo de uno de ellos, para después huir en taxi rumbo a Francia con un botín formado por 25.000 alianzas de oro.

El camino les llevará a los bosques impenetrables de la Euskadi profunda, donde caerán en las garras de una familia de brujas, tres generaciones representadas por Pávez, Maura y Bang que no se lo pondrán precisamente fácil a los dos infelices ladrones, dejando claro por qué “las mujeres dominan el mundo desde hace millones de años”.

La película, producida por Enrique Cerezo, sirve también al director para conjurar algunos de sus propios demonios personales -los malabarismos de un padre divorciado para poder estar con sus hijos.

“Mi discurso participa de muchas de mis obsesiones”, ha reconocido el cineasta, cuyas películas tienen como denominador común “un elemento de huida, de escape de la realidad”.

“La teatralización de tus problemas te hace enfrentarte a ellos, ayuda a resolverlos”, fundamentó.

Además, en el guión -escrito en colaboración con su guionista de cabecera, Jorge Guerricaechevarría- ha podido emplear ideas que se le fueron ocurriendo en cintas anteriores como El día de la bestia o La comunidad y que hasta ahora no había podido materializar. El rodaje arranca mañana y se prolongará hasta finales de noviembre, justo cuando en Uruguay se esté viendo La Chispa de la Vida.

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