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El taller-boutique Amasbe es la conjunción de las marcas Atacaesquimal y Bambina, los proyectos de dos amigas que apostaron en setiembre pasado a emprender juntas, compartiendo el esfuerzo y los riesgos.

Lo que une a la línea de accesorios Bambina, ideada por Deysi Moreira (28), y la de juguetes y muñecos de tela Atacaesquimal, confeccionada por Matilde Epíscopo (25), es la aspiración de crear piezas de forma personalizada.

Además de exhibir en su boutique sus trabajos, buscan satisfacer los pedidos particulares de cada cliente. Así, cada una en su área, confeccionan por ejemplo los accesorios de una clienta para un vestido particular o realizan un muñeco customizado.
Para poder atender todos los frentes, las diseñadoras montaron el taller en el piso de arriba de su boutique; así pueden dedicar el tiempo libre que le dejan las ventas a la realización de sus productos.

Unión de caminos

Moreira y Epíscopo se conocieron hace ocho años, cuando coincidieron como estudiantes de la Facultad de Bellas Artes.

Ambas empezaron sus proyectos en solitario: para Moreira era un pasatiempo y Epíscopo, que tenía tiempo libre mientras estudiaba, decidió retomar el trabajo de costura que hacía desde niña para fabricar sus propios juguetes.

Apoyadas en distintos medios electrónicos como un blog o Facebook, ambas marcas lograron hacerse de seguidores.

Una de las tareas que las unió inicialmente fue su intención de comenzar a fabricar en conjunto tocados originales y económicos para novias. Aunque lograron realizar algunos trabajos, la iniciativa no logró tomar forma. Actualmente, y entre otras ideas que desarrollan, las socias lograron reciclar esa apuesta y hacerla prosperar.

En conjunto participaron también de algunas ferias. Según expresó Moreira, ahora es un medio que ha perdido fuerza y por ello muchas diseñadoras se vuelcan a instalar locales propios.

En 2012, luego de una reunión casual, decidieron unir formalmente sus caminos en Amasbe y salieron a la búsqueda de un local comercial. Desde setiembre de 2012, Amasbe se instaló en la galería del Litoral, en 18 de Julio y Yaguarón. Eligieron ese lugar porque era más económico que un local a la calle.

Taller boutique

Epíscopo se define como una modista de muñecos. “Los clientes me mandan mails con sus ideas y yo trato de materializarlas”, indicó. En la boutique se pueden encontrar distintas series de los muñecos, como superhéroes o diversos personajes, pero lo que llama la atención y tiene éxito son los muñecos personalizados. A partir de la foto de una persona, Epíscopo realiza una caricatura en forma de muñeco. “Ahora estoy apuntando más a potenciar la creación de juguetes”, resaltó.

Por su parte, Moreira aseguró que siempre se le dieron bien las manualidades y hace dos años decidió que quería encontrar un producto que pudiese fabricar rápido y por ello pensó en los accesorios.

Comenzó creando collares de tela y luego se dedicó a analizar la demanda que tenía para poder armar y ampliar la variedad de accesorios que ofrecía. Hoy crea además de collares, caravanas, pulseras y tocados.

Moreira explicó que la apuesta es la de desarrollar el taller-boutique. “Si no encontrás lo que buscás, te lo hacemos en el momento”, señaló. Muchas clientas llegan con su vestido y zapatos para que les fabriquen a medida un accesorio que combine con el conjunto. “Nos enfocamos en que los productos sean personalizados. Como máximo hago cinco piezas iguales, luego pierden la categoría de diseño”, dijo Moreira.

Han tenido algunos inconvenientes con los precios. Epíscopo explicó que muchas personas cuando quieren comprar productos realizados a mano hacen un razonamiento incorrecto y creen que deben pagar poco por él. “Queremos revalorizar el trabajo de la manufactura. El cliente a veces no valora el diseño”, indicó.

Apuestas

Los meses de venta fuerte son entre agosto y fin de año. Moreira comentó que el dinero recaudado durante ese período deben administrarlo durante los meses restantes.

“Hay días que no vendemos nada, por eso está bueno tener el taller y el local juntos para aprovechar nuestro tiempo”, indicó.

Administrarse fue todo un problema. Empezaron pidiendo consejos a una amiga que tenía un local comercial y luego fueron aprendiendo en el camino.

Entre sus aspiraciones está crecer para poder alquilar un local a la calle para tener mayor proyección. Además han recibido propuestas para vender sus productos en algunos sitios de internet, pero apuestan a utilizar ese canal para salir al exterior.

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