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Es necesario revisar los mecanismos de control y de evaluación ambiental y social en Uruguay, que debe hacer el Estado, pero también tiene que haber capacidad de la sociedad de controlar que el Estado haga eso de forma correcta, aseguró el ecólogo social Eduardo Gudynas, en alusión a la megaminería. El integrante del Centro Latino Americano de Ecología Social (Claes) participó del 96° Congreso de la Federación Rural (FR), que analizó el tema el sábado pasado en Melo.

En una presentación durante el panel Minería ambiental posible en Uruguay, tomó algunos ejemplos de países vecinos de cómo están manejando la minería a cielo abierto y los comparó con Uruguay, considerando si realmente está capacitado o no para recibir un emprendimiento de esta naturaleza.

Sobre este punto dijo a El Observador que mientras en los países vecinos hay problemas con la calidad de los controles ambientales que realizan los estados, en Uruguay “vemos que terminamos de tener una crisis importante por contaminación del agua en la cuenca del río Santa Lucía y resulta que hace pocos días el propio Ministerio que maneja el tema ambiental reconoce que sabía de la contaminación y que no se estaba controlando en las empresas, pero que se empezarán a realizar esos controles a futuro”.

Agregó que esto demuestra que “nuestra institucionalidad es todavía muy débil para enfrentar un emprendimiento de este tipo y que tiene pocos mecanismos de control y de participación ciudadana para mejorar ese aspecto”.

Gudynas hizo referencia a las ignorancias y contradicciones que existen dentro del propio Poder Ejecutivo porque siempre cuando se habla de factor ambiental todo el mundo piensa en la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, pero el otro gran regulador ambiental especialmente en el medio rural es el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP)”.

En ese ministerio “está la Dirección Nacional de Recursos Naturales Renovables (Renare) y por lo tanto en muchos de los problemas que hay, entre ellos los ocurridos en la cuenca del río Santa Lucía, hay responsabilidad del MGAP en aspectos vinculados con el manejo de los suelos, uso de agroquímicos y protección de los montes en las riberas de los cursos de agua, por ejemplo. Una gestión ambiental sana implicaría juntar estas dos reparticiones en una misma estructura”, sostuvo Gudynas.

En su presentación ante el congreso ruralista, el ambientalista dijo que en el MGAP, si bien lo hacen en forma bien intencionada, se “creen que son un Mides rural para ayudar a los productores más empobrecidos. Renare tiene que encargarse de la calidad de los recursos naturales, porque ese es el Uruguay del futuro y, por lo tanto, que las cosas del Mides las haga el Mides”.

El agua y “la mala minería”

El profesor Alejandro Gennari, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Cuyo, Argentina, y consejero en la Administración del Río Mendoza, destacó que “el agua es determinante en los sistemas productivos. Hay que mirarla integralmente en la agricultura, en el drenaje y las aguas servidas como un valor y como un problema, así como también controlar los aluviones. Esto es importante más allá de los conflictos entre el agua y la mala minería”.
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