Analistas ven objetivo fiscal en una “magra” baja de los combustibles
La nafta sigue estando más cara en Uruguay que si se importara ya lista para ser consumida
Luego de seis meses de fuerte caída en los precios del petróleo, el gobierno decidió trasladar parcialmente esa baja a los precios al público de los combustibles. Sin embargo, algunos analistas y la oposición consideran que ese ajuste está muy por debajo de lo que la coyuntura habilitaría. El rojo de las cuentas públicas es la razón por la cual, especulan, el gobierno resolvió aprovechar la baja en los precios internacionales para recomponer la situación fiscal.
La nueva paramétrica, que incorpora un barril a US$ 60 y un dólar a $ 24,3, todavía se mantiene por encima de la realidad actual del mercado. El precio en pesos del barril de crudo está 15,2% por debajo de la referencia.
Al cruce
La representante del Partido Nacional en el directorio de ANCAP, Elena Baldoira, criticó la magnitud de la rebaja y aseguró que estaban dadas las condiciones para un recorte más pronunciado. Algunos economistas, en tanto, entienden que el gobierno priorizó “hacer caja”, dada la situación de las cuentas públicas, con un déficit fiscal que trepó a 3,6% del PIB en noviembre.
Según dijo Baldoira a El Observador, la rebaja de los combustibles fue “magra” y tendría que haber sido de por lo menos 10%. Además subrayó que se dilató la medida. A futuro, agregó, que de darse nuevas rebajas del Brent se debería trasladar más rápidamente al consumidor. “Se debe procurar instrumentos que faciliten más rápidamente la rebaja del combustible al consumidor, para que el sector productivo no pierda competitividad. También mecanismos para amortiguar subas bruscas”, reflexionó.
Consultado por Radio Uruguay sobre si estos meses en los cuales ANCAP operó con precios por encima de los fundamentos de mercado, sirvieron para recomponer los balances del ente, Coya respondió que no y que “lo que importa acá es el proceso y no especialmente los resultados de algunos años”.
El jerarca sostuvo que a Uruguay le sirve la baja del petróleo y también que la empresa estatal “reacomoda sobre todo sus expectativas futuras, porque en este año que pasó hubo ocho meses en los cuales ANCAP tuvo la paramétrica por debajo de esos precios y obviamente que también necesita recuperar su situación económica y sus finanzas”.
Inflación y déficit
En el balance de prioridades, el gobierno escogió cuidar el déficit sobre una baja más pronunciada en el precio de los combustibles. Sobre esto coincidieron los economistas consultados por El Observador.
Marcelo Sibille, de KPMG, explicó que “la baja no es mayor porque el déficit fiscal está bastante alto y hay que bajarlo”. Señaló que una baja de los combustibles más pronunciada hubiera llevado a una mejora en la inflación, que cerró el año en 8,26%, todavía por encima del rango objetivo de entre 3% y 7%.
Por su parte, consultado sobre el dato de inflación el pasado lunes –antes de saber la magnitud de la baja–, Ignacio Munyo, director del Centro de Economía, Sociedad y Empresa del IEEM Business School (Universidad de Montevideo), explicó: “Al final del día, hoy ANCAP está recomponiendo su balance, mejorando sustancialmente su resultado porque no ha bajado mucho las tarifas y el precio del petróleo sigue cayendo”.
Subió el crudo
El precio del crudo Brent subió ayer a US$ 51,15, por primera vez en cinco días. El alza se produjo luego de haber bajado 10% en dos jornadas.