La cadena de hoteles Regency Hotels está convencida que cada huésped es distinto y que cada cliente tiene que poder elegir lo que más le gusta. Por esta razón, cada visitante requiere una atención especial.
La cadena de hoteles Regency Hotels está convencida que cada huésped es distinto y que cada cliente tiene que poder elegir lo que más le gusta. Por esta razón, cada visitante requiere una atención especial.
La idea es cubrir la necesidad de los ejecutivos que hoy llegan a Uruguay buscando una residencia definitiva, y a los que les lleva un tiempo el proceso de selección.
“Son personas que hasta que consiguen una vivienda definitiva y el colegio de los niños, entre otras cosas, se quedan en un hotel con más comodidades que uno tradicional”, dijo Margoniner.
Si bien su principal público son los ejecutivos, la firma no descarta otros huéspedes como empresarios locales o turistas en general.
Destino Montevideo
Regency Rambla es una cadena de hoteles que apuesta fuerte a Montevideo, donde hace 12 años abrió su primer hotel en Carrasco (Regency Suites en Gabriel Otero y Arocena). Desde entonces, la cadena siguió ampliando su negocio, tras comprobar que la capital sigue teniendo una importante demanda de camas.
Esto impulsó a la empresa a construir su segundo hotel en Carrasco, una zona que ven con gran potencial, dado que muchos ejecutivos de alto nivel eligen ese lugar de la ciudad para vivir.
“La ubicación en un barrio residencial y la cercanía al Aeropuerto, hacen que el huésped se sienta como en casa”, detalló Margoniner. La empresa advierte que hay mercado para seguir creciendo. “Vemos que actualmente hay muy poca disponibilidad de camas, no solo para las empresas y los ejecutivos sino para el turista en general. Por algo hay tantos proyectos hoteleros en camino”, advirtió el gerente del Regency Rambla.
No obstante, la cadena uruguaya reconoce que la oferta mejoró sustancialmente en comparación a lo que sucedía años atrás. “Hace 15 años Montevideo tenía un parque hotelero bastante obsoleto, pero esto mejoró”, reflexionó Margoniner quien advirtió que, para el tamaño de la ciudad, “la capital tiene un número importante de camas”.