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El primer fondo de capital de riesgo de emprendedores para emprendedores. Así definen los cinco socios a Nazca Ventures, el primer fondo chileno-argentino, que invertirá en startups tecnológicos latinoamericanas en sus etapas tempranas. La base de este nuevo proyecto estará en ambos países.

Detrás están dos chilenos, el director ejecutivo de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, Alan Farcas, y el director de Endeavor; Felipe Henríquez, cofundador de Groupon Latinoamérica e inversionista ángel; y tres argentinos, el emprendedor serial, Santiago Caniggia, Eduardo Amadeo, que lideró el Programa Emprendedor de Buenos Aires y la cofundadora de Palermo Valley, Vanesa Kolodziej.

Farcas comentó que al salir de Endeavor, entró en contacto con grupos que estaban creando fondos, aprovechando que Chile estaba sofisticando su ecosistema. “Felipe (Henríquez) estaba armando un proyecto en Santiago. A Vanesa (Kolodziej) la conocía por su fuerte presencia en Latinoamérica, y nos juntamos con Eduardo (Amadeo) para hablar. Conecté los dos grupos y ahora lanzamos el fondo para la región”, explicó Farcas.

Para ello, lograron levantar inicialmente US$ 5 millones de capitales privados, de los que un tercio proviene de emprendedores chilenos, como el socio fundador de ForexChile, Cristobal Forno, el cofundador de Nutra Bien, Patricio Jaras, o el socio fundador de Colegium, Ariel Gringaus.

En los próximos días postularán al programa Fondo Etapas Tempranas de la agencia del gobierno de Chile para el fomento de la producción, Corfo, que les permitiría sumar, si se lo adjudican, US$ 10 millones adicionales.

Kolodziej indicó que con los fondos estiman hacer entre 30 y 35 inversiones de entre
US$ 250.000 y US$ 750.000 cada una en cuatro años.

Farcas agregó que en Chile hay un eslabón perdido en el financiamiento de startups en etapas tempranas.

“Los fondos en su mayoría buscan colocar US$ 1 millón o US$ 2 millones. Nosotros apoyaremos a aquellos que habiendo logrado financiamiento semilla, requieren recursos para expandir su negocio”, dijo. Agregó que en Chile y en la región, se ven entidades que se enfrentan a sus emprendedores. En este fondo “donde los aportantes somos pares, esperamos que los propios emprendedores tomen el protagonismo y liderazgo de sus empresas”, agregó.

Plataforma para la región

Que Chile sea uno de los países escogidos como plataforma se debe, según Kolodziej, a que es “el mejor país en Latinoamérica para comenzar un negocio y proyectarlo internacionalmente”.

De esta manera, desde Chile, complementó Caniggia, pretenden crear la “nueva generación de empresas Tecnolatinas”.

En los próximos 24 meses, los socios esperan llegar a Brasil, Colombia y México.

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