ver más

Los cimientos sobre los que se construye el actual negocio de Scanntech están fundados en la evolución. Ese valor, además, permitió a la empresa sentar las bases de su producto estrella: el iPos, una evolución de la caja registradora, que permitió que los comercios minoristas se transformaran en el centro del barrio, acrecentando su posibilidad de brindar nuevos servicios.

Scanntech existe desde 1991 como una empresa dedicada a la venta de tecnología para negocios, basada en puntos de venta -entendido como la caja registradora computarizada con lector de código de barras, impresora de ticket, cajón de dinero y computadora que permite tener información para llevar stock y estadísticas de venta–.

El proyecto empresarial nació como una iniciativa de Raúl Polakof (46), a la que se sumaron como fundadores el contador Benny Szylkowski (46) y Soledad Fernández (41), que hoy se desempeña como directora de Desarrollo.

Polakof, que creció en una familia de supermercadistas y que volvió de Estados Unidos en 1990 –tras licenciarse en informática, ingeniería eléctrica, matemática y física en la Universidad de Pensilvania–, se propuso anexar a las cajas registradoras de los supermercados un sistema que aportara información a sus propietarios.

En los primeros años les costó encontrar el foco del emprendimiento, contó Szylkowski. “Éramos una empresa que vendía tecnología en general para retail. No estar enfocados en un nicho hizo que repartiéramos la energía en muchas cosas. Cuando decidimos enfocarnos solo en consumo masivo comenzó a irnos bien”, explicó.

Hoy el objetivo de Scanntech es llevar al pequeño y mediano comerciante minorista una herramienta que le permita dar más y mejores servicios, de manera que puedan vender y ganar más dinero, fortalecerse y competir mejor en el mercado. Para Szylkowski, se trata de un momento clave con muchas oportunidades de crecimiento para el proyecto, porque ningún actor del mercado se ocupa del pequeño comerciante y todos los creadores de sistemas buscan vender su trabajo a las grandes cadenas.

Sin embargo, aclaró que para llegar a su cliente objetivo no alcanza con darle nuevas tecnologías o incluso ofrecerle servicios y productos económicos. “Lo que necesitan es ganar más dinero”, aseguró Szylkowski.

Una comunidad que solo gana
La herramienta que Scanntech utiliza es el iPos. Se trata de un dispositivo 100% creado por la empresa y una innovación tal, que, según relató Szylkowski, la segunda partida de dispositivos, que tuvieron que fabricar en China, se demoró en llegar a Uruguay porque no existía una nomenclatura que identificara al producto para su exportación.

El punto de venta tradicional que conocemos actualmente es muy complejo para el pequeño y mediano comerciante minorista, explicó Szylkowski. Por ello, Scanntech fabricó este nuevo dispositivo que, además de ocupar muy poco espacio, es sencillo de utilizar e intuitivo: se compone de una pantalla táctil con íconos que responden a las distintas acciones que necesita ejecutar el minorista en el punto de venta.

“Con eso logramos que minoristas pequeños, que representan un gran porcentaje en Latinoamérica y que antes no accedían a tecnología, ahora lo hagan. No solo es más fácil de usar y de mantener, sino que es muchísimo más económico para el comerciante”, señaló Szylkowski.

Entre las ventajas del iPos está la celeridad. Por ejemplo, la acción de cambiar un precio para vender con códigos de barra, que antes podía llevar cinco minutos, ahora se puede hacer en segundos. Pero el atributo más destacado por sus creadores es que le da la posibilidad a los pequeños minoristas de fortalecerse brindando más servicios a sus clientes.

Además de permitir realizar ventas con tarjeta de crédito y débito, permite las recargas electrónicas de celulares, otorgar micro créditos a los clientes a través de Pronto!, vender estacionamientos tarifados y funcionar como mini cajero. “El almacén comienza a ser el centro del barrio, porque todos van ahí por la mercadería que compran, pero a su vez a utilizar otros servicios”, resaltó Szylkowski.

Para fortalecer más a sus clientes también negocian con mayoristas como Unilever, Coca Cola, Diageo, Fábrica Nacional de Cervezas y Bimbo, entre otros, para que los minoristas puedan realizar promociones al nivel de las grandes cadenas. Recientemente concretaron un acuerdo con Cambadu, para que se le envíe a todos los clientes de Scanntech impresos con las promociones para que los comercios los repartan en el barrio.

“Pensamos en ayudarlos a ser rentables y así garantizarnos que sean nuestros clientes. Entonces formamos un círculo en el que todos ganan. Si los proveedores dan promociones les sirve porque elevan su participación de mercado, si el minorista gana más dinero le sirve porque puede dar un mejor servicio; si la población tiene un almacén un poco más fuerte y rentable recibe mejores productos y en un lugar mejor”, explicó Szylkowski.

De nivel mundial
El iPos fue un punto de inflexión importante en la empresa, que les permitió acceder además a otro hito en su historia: una inversión de US$ 10 millones del fondo californiano Sequoia Capital en 2011. Se trató de la primera apuesta de esa compañía en Latinoamérica, que además invirtió en empresas como Google, Apple, Paypal y Youtube.

El contacto con Sequoia comenzó luego de una presentación ante inversores en Silicon Valley a la que accedieron mediante una misión realizada por Endeavor Uruguay.

Según evaluó Szylkowski, Endeavor se convirtió en un apoyo importante de la empresa, y los ayudó a transitar los momentos difíciles, llevándolos a pensar de forma diferente su negocio. “Nos hicieron notar que no se trataba de un tema de tecnología sino de negocios y también a pensar en forma global”, especificó.

Sequoia no participó de aquella reunión, pero uno de los inversores que sí estaba presente les informó del potencial que la empresa tenía. El proceso fue bastante acelerado, comentaron los socios. La firma inversora comenzó a investigar la empresa, viajó a Uruguay y a Argentina para conversar con los clientes, proveedores y bancos con los que trabajaba Scanntech y decidió la inversión en unos cuatro meses.

Básicamente vieron dos cosas en el emprendimiento uruguayo, contó Szylkowski: un proyecto con gran potencial de crecimiento global y un grupo de personas y recursos humanos capaz de poder ejecutar el proyecto y de llevarlo adelante.

Inversión de impacto
La apuesta de Sequoia tuvo un fuerte impacto en la expansión de la empresa, que en estos dos años logró abordar otros cuatro mercados: Argentina, Brasil, Chile y Paraguay. Pero fundamentalmente, señaló Szylkowski, los ayudó a trabajar de forma más profesional.

Consiguieron la certificación PCI en Estados Unidos, que permite hacer transacciones financieras. Esto los obligó a profesionalizarse y tener departamentos de testing y de documentación y procesos de diseño, desarrollo y testing. “Eso le da mucha más seguridad a los clientes y a nosotros en todas las transacciones que hacemos”, afirmó Szylkowski.

Además, la inversión les permitió conformar un directorio representado por los socios,Sequoia, Austral (un fondo chileno, el primero en invertir en la empresa) y por directores independientes, que según aseguró Szylkowski les ha agregado mucho valor, permitiéndoles tener una visión mucho más global y aportándoles importantes contactos y fuentes de tecnología a las que les era difícil llegar.

La empresa está concentrada por el momento en la expansión regional y para ello están manteniendo reuniones en México y Colombia. Sin embargo, aseguró Szylkowski , están tendiendo puentes y tienen algunos proyectos para comenzar a trascender la región.

Seguí leyendo