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Argentina pronto podría anoticiarse del fallo del tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos, que imponga la obligación de pagar US$ 1.400 millones a los tenedores de deuda en default, algo que el país vecino viene resistiendo desde hace más de una década.
El tribunal neoyorquino está listo para fallar, tras la presentación de una propuesta de pago que hizo Argentina la semana pasada y que obligaría a los tenedores de bonos en default a aceptar una quita exorbitante en la deuda que la nación no honró en la cesación de pagos histórica que decidió en 2001 para títulos por un valor de US$ 95.000 millones.

La propuesta argentina hace caso omiso de los fallos previos en Estados Unidos y, en cambio, ofrece el tipo de acuerdo de reestructuración que vienen rechazando los tenedores en rebeldía, liderados por Paul Singer, el multimillonario administrador del fondo especulativo, y la unidad NML Capital Ltd, que es de su fondo Elliot Management Corp. La propuesta presenta una posible colisión entre los políticos argentinos y los jueces estadounidenses que han estado por más de una década en la decisión.

“Hay algunos elementos de la tragedia griega en esta situación”, dijo Anna Gelpern, profesora de la carrera de Derecho en la American University de Washington y experta en títulos de deuda pública. “Las partes están obligadas a seguir el juego a lo que les digan y conformarse con el destino que les toque”, dijo Joshua Rosner, analista de Graham Fisher Co, en un artículo enviado por correo electrónico el 30 de marzo, en el que decía que la propuesta a último momento de Argentina equivale a que la nación “le haga pito catalán” al tribunal.

El gobierno de Cristina Fernández advirtió que un fallo que obligase a Argentina a pagar a los tenedores de bonos en default inmediatamente la expondría a una lluvia de demandas por un valor de US$ 43.000 millones adicionales, que no puede pagar, y sería disparador de una nueva cesación de pagos. Los funcionarios de esa nación también dijeron que bien podrían desconocer el tribunal estadounidense.

Bonos con quita
En la propuesta presentada, Argentina ofrecía a los tenedores en rebeldía de los bonos con quita cerca de la sexta parte del monto que les reconocía el juez estadounidense. El plan que se propone el país, presentado el 29 de marzo a tan solo una hora del vencimiento del plazo fijado por el tribunal semanas antes, ofrecía dos posibilidades a los tenedores en rebeldía para que estos pudieran recibir nuevos bonos en canje por los que tenían en default.

“Tras invertir todo un mes para elaborar su respuesta, Argentina regresó anoche proponiendo exactamente el mismo paquete que había presentado allá por 2010”, dijo Joe Kogan, titular de estrategia de títulos de deuda en mercados emergentes de Scotia Capital Markets, en una nota fechada el 30 de marzo. Kogan dijo que esperaba que los bonos de país cayeran “ante la noticia sobre la intransigencia duradera de Argentina”.

“Consumo en Argentina”
“La propuesta en sí parece dirigida al consumo local en Argentina”, dijo Kogan. Los funcionarios argentinos dijeron que presentarán un proyecto de ley en el congreso nacional para que sancionaran el plan por implementarse.

Pese a que Argentina podría apelar, ante un pleno de cámara o la Corte Suprema de Estados Unidos, cualquier fallo en contra recibido de la sala de tres jueces, es improbable que le concedan el recurso por el hecho de que las cuestiones contractuales en litigio se rigen por la ley estadual de Nueva York. Por ende, no es probable que se revise el fallo en Corte Suprema, dijo Henry Weisburg, especialista en litigio internacional del estudio Shearman Sterling LLP de Nueva York.

La mejor jugada que puede hacer Argentina para que el tribunal superior revise la decisión bien podría estar en la letra de la Foreign Sovereign Immunities Act (ley de inmunidad de los Estados soberanos), que es una norma con carácter federal que restringe las demandas incoadas contra las naciones extranjeras. Sin embargo, Weisburg dijo que tampoco era probable que el tribunal basara su decisión en ese precepto legislativo.
Los más altos líderes de Argentina se han jurado no pagarles jamás a los fondos especulativos, a los que llaman inversores “buitres”, que son los tenedores de los títulos de deuda en default.

No acatar
Jonathan Blackman, abogado de la nación sudamericana, dijo que Argentina podría declarar el default de la deuda reestructurada si la sala la obligara a pagar a los llamados buitres. “Por lo tanto, la respuesta es, ¿no acatarán ninguna decisión, salvo la que comprenda lo que ustedes proponen?”, le preguntó Reena Raggi, jueza federal del tribunal de circuito de Estados Unidos, en el curso de los alegatos orales que se llevaron adelante en febrero pasado. “No acataríamos voluntariamente una decisión semejante”, dijo Blackman, que tenía sentados cerca de sí a Hernán Lorenzino, ministro de Economía, y a Amado Boudou, vicepresidente del país.

Blackman sostuvo que cualquier decisión emanada de un tribunal inferior relativa a imponerle a Argentina la obligación de pagar los bonos reestructurados era violatoria de su soberanía, constituía una amenaza de que se desatara una nueva crisis financiera y cuadriplicaría la cantidad de procesos judiciales en el fuero federal de Nueva York por bonos en default.

Ratificación del fallo de Thomas Griesa
Los acreedores en rebeldía que demandaron a Argentina en tribunales de Estados Unidos persiguen que se hagan efectivas las decisiones del juez federal de distrito de Manhattan, Thomas Griesa, quien dirigió el caso por más de un decenio. Griesa falló que Argentina debía pagarles a los tenedores en rebeldía el monto íntegro que se les debía, toda vez que realizara el pago correspondiente a los tenedores del canje de bonos.

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