ver más

Entre el tiempo que disponen para consumar la fechoría y con los elementos que tienen a su alcance para llevarse en el momento –que sean, de preferencia, fácilmente transportables–, los ladrones se llevan en promedio unos US$ 3.000 en artículos en los robos de casas, según empresas aseguradoras consultadas por El Observador.

Computadoras portátiles, cámaras, celulares, iPods, mp3, discos duro externos, tabletas e incluso televisores LED son las preferencias de los ladrones, disponen en general entre tres y cinco minutos para cometer el atraco –entre que suena la alarma y acude la empresa de seguridad–. En ese lapso, buscan los dispositivos electrónicos y lo que puedan llevarse con comodidad, tanto en un mochila como bajo el brazo.

“Ha sucedido un cambio en los últimos tiempos y ha sido que la gente tiene cosas caras en su casa, un celular puede costar hasta

US$ 1.000 y eso hace aumentar el costo del robo”, comentó Leopoldo Amondarain, quien suele “liquidar” siniestros de este tipo para la compañía española Mapfre.

Agregó que, en general, es “muy difícil” que un robo pase los US$ 3.000 a US$ 3.500 y que los seguros para elementos como las joyas se suelen topear. “El monto ahí puede ser incontrolable; hay personas que tienen una joya de la abuela y se piensan que vale un millón de dólares. Y en realidad, vale el peso del oro y nada más”. Este tipo de seguro no suele ser integrado al común de robos, sino que se paga aparte y es “carísimo”, según Amondarain.

Pólizas para asegurar joyas o dinero “no tenemos”, se adelantaron a decir fuentes de la aseguradora AIG. Coinciden en el monto que representa el botín de los ladrones de hogares y en que son artículos “fácilmente transportables que puedan ser acumulados en tres minutos; por lo general, se trata de computadoras, cámaras, celulares y discos duros externo”.

Para Felipe Rodríguez, gerente de Siniestros de RSA, hay que tener en cuenta si es un robo por un descuido momentáneo o si contaron con más tiempo para permanecer en la casa –y por lo tanto, para robar más cosas–, y la pericia de los ladrones. En su paso por el inmueble ajeno, los maleantes también atienden a lo que tenga una capacidad de “reventa mayor”.

Muy baratos

El seguro por hurto de casas cuesta alrededor de US$ 100 a US$ 150 anual –para apartamentos suelen costar un poco menos–, aunque puede aumentar dependiendo la zona en que se encuentre el inmueble. Al ser barato, comparado a otros seguros, la póliza para casas representa un pequeño porcentaje en la cartera de las empresas.

Clemar Manzo, gerente comercial de Sancor Seguros, dijo que ese tipo de seguros significa el 3% en la compañía, sobre una cartera total de US$ 36 millone. Los quelideran el volumen de negocio son los seguros para automóviles, seguido por los de riesgos agropecuarios y los personales, como los seguros de vida. Manzo calculó en US$ 2.500 dólares el costo promedio de los robos en hogares, donde las laptops y los televisores son los artículos favoritos de los ladrones.

Las fuentes de AIG comentaron que los seguros de casas vienen “con primas muy bajas”, son mucho más baratas que la de automóviles, y por lo tanto no figuran con un porcentaje importante en el negocio de la empresa.

Si bien los seguros por hurto de casas aumentaron en los últimos años, fruto del incremento de la inseguridad tanto en Montevideo como en el interior del país, las pólizas de este tipo no suelen ser ofrecidas por el corredor de seguros porque se ganan una comisión de escaso valor.

“Al corredor lo que le interesa son los automóviles, que es rápido y el cliente está más interesado”, señaló Manzo de Sancor. “Tenemos que insistirle (a los corredores) para que vendan seguros de casa, porque no los ofrecen”. Sancor se apoya en 1.100 corredores de seguros que, como hacen las otras compañías, no trabajan directamente para ellos.

“Es un nicho de mercado que nos interesa, pero como no son cuantiosos y no tan masivos como los seguros de automóviles, quizá su peso relativo no es tan grande. El cliente asegura primero el auto y después la casa”, si es que lo hace, dijo Rodríguez de RSA.

En paquete

En las pólizas para casas o apartamentos suelen incluirse paquetes combinados. El seguro contra incendio suele ser la principal preocupación del cliente, de acuerdo al gerente general de Sancor. Los seguros contra granizadas, rayos, rotura de cristales o de responsabilidad civil también cuenta para el dueño de una casa, pero esos aspectos los deberá pagar aparte.

El gerente de Siniestros de RSA ahonda en ese aspecto: “La cobertura principal es la de incendio y a esa se le suma anexos dentro de los cuales se encuentra el hurto”.

Una nueva realidad

“En general se aseguran más las casas, donde se dan muchos más robos. De cada 10 robos, uno es apartamento”, explicó Amondarain de Mapfre. Cuando el ladrón entra a un apartamento, se suele dar porque es un domingo en el que el portero no trabaja o el edificio está en obras. El experto en seguros recalcó que se registran muchos robos en comercios, como en las zonas de 8 de Octubre entre La Blanqueada y la Unión, y en bulevar José Batlle y Ordóñez (ex Propios).

Zona roja

En un barrio más expuesto a los hurtos, el seguro costará más caro que en uno en que los robos sean menos frecuentes. Las compañías fijan zonas rojas, donde van a cobrar más, y exigen a los clientes ciertas medidas de seguridad como rejas y alarmas.

Rodríguez aseguró que también se tiene en cuenta una mudanza o la estación del año –se roba más en verano que en invierno– entre las motivaciones que tienen los ladrones para cometer un hurto. “De hecho, después de ser robada una casa se vuelve más vulnerable y es más factible que la vuelvan a robar. Saben la disposición interna, como reaccionaron, qué tipo de respuesta hubo, qué tipo de alarma o mismo si había perro”, se explayó.

Sin embargo, el gerente de Siniestros de RSA mencionó que existe más conciencia entre la población en dejar bien trancadas las puertas y ventanas del hogar, y en colocar implementos de seguridad. “Todo el mercado asegurador ha ido evolucionado y pidiendo más medidas de seguridad, de acuerdo a los casos de hurto que se han dado. En cualquier ciudad hace 20 años era difícil ver rejas en las casas; hace 10 años era complicado encontrar una alarma en un hogar. Hoy el paisaje urbano ha cambiado”.
Seguí leyendo