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Varios operadores del sector agrícola consideran que los cultivos de soja se recuperan luego de las intensas lluvias y que si bien los rendimientos pueden ser afectados es prematuro establecer en qué porcentaje se pueden ubicar las pérdidas; incluso hasta se maneja que finalmente se pueda conseguir una buena cosecha.

Según el presidente de la Mesa de Oleaginosos y gerente técnico de Calmer, Roberto Verdera, la situación de los cultivos de soja puede todavía generar una buena zafra. Se estima que este año la siembra de soja superará las 1,3 millones de hectáreas y que aproximadamente más de 60% corresponde a cultivos de primera, según otras fuentes.

Verdera explicó que Soriano fue de las zonas más afectadas por el volumen de lluvias registrado, como lo demuestran las cifras: en solo 40 días cayeron 600 milímetros (mm), el equivalente a las precipitaciones de todo el año. En otras zonas, como por ejemplo cerca de Young, las lluvias fueron de 300 mm, lo que significa un impacto menor.

Todavía los componentes de rendimiento de la soja no están todos definidos. En general en la zona de Soriano, que fue la más afectada por las lluvias, las sojas de primera tienen un desarrollo vegetativo muy importante y están enchauchando bien. Las dificultades han sido operativas para controlar la lagarta.

En los cultivos de segunda, las plantaciones no fueron uniformes y resultaron más afectadas por las lluvias. En general el cultivo de soja tiene todavía posibilidades de desarrollarse bien; incluso los componentes de rendimientos no están definidos, porque las plantas siguen dando flores.

“Si continua lloviendo en forma más normal será una buena zafra. Incluso en mis recorridas veo que los cultivos comprometidos son muy pocos”, dijo Verdera. En cuanto a Cerro Largo, no hay todavía datos, pues las lluvias fueron muy desparejas.


El gerente de Producción de Agronegocios del Plata, Carlos Dalmás, dijo que hubo una recuperación importante de las sojas de primera y se estima que los rendimientos no serán tan afectados. Se observa que la soja cuajó bien y la cantidad de vainas que han producido es normal.

Las sojas de segunda, que fueron sembradas después del 15 de diciembre y hasta los primeros días de enero pasado,resultaron más afectadas. Las lluvias incidieron en el desarrollo inicial de las plantas, que viene muy atrasado, y los rendimientos se verán disminuidos. Los efectos más graves se ubican en el este del país porque los campos son más planos y el agua demora en escurrir.


Ríos crecidos y falta de luminosidad


El vicepresidente de la Asociación Cultivadores de Arroz, Hernán Zorrilla, dijo a El Observador que en las zonas cercanas a los ríos crecidos por las lluvias, como el Cebollatí y el Olimar, se afectaron los cultivos de arroz y de soja.

En el arroz hubo 30 días de falta de sol y la luminosidad estuvo por debajo de lo normal, lo que se transformó en un problema porque el cultivo estaba en la fase reproductiva y se afectará el potencial de rendimiento”.

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