9 de mayo de 2026 5:00 hs

La Tribuna del Agro en El Observador: "El MGAP debe tomar las riendas del rescate sanitario de nuestro rodeo apoyándose en la fuerza y el mandato que la ley le otorga", expresó Luis Romero Álvarez al presentar su nueva columna de opinión, que trasladamos a continuación.

La garrapata del MGAP

Por Luis Romero Álvarez (fms.com.uy), especial para El Observador

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Dice la filosofía oriental que en nuestras fortalezas están nuestras debilidades… y así fue nomás: tuvimos la fortaleza de liberarnos de la aftosa y empeoramos en todo lo demás en materia de sanidad.

Pero hoy lo más apremiante, por lejos, es la garrapata, que no fue tema prioritario mientras en el gobierno pasado poníamos el foco en la bichera para que quedara todo como antes.

En tiempos de mi abuelo Gonzalo Álvarez, en su campo de Tambores, la garrapata era un problema al norte del Río Negro y había unos pocos reductos donde existía lo que llamaban la garrapata infecciosa, que mataba animales.

Hoy hay garrapata en todos los departamentos del país, tenemos multiresistencia a varios principios activos, zonas endémicas, lugares donde ya se está diciendo que no se podrán criar vacunos y muchos otros donde invernar no será una opción.

Pero en todos los campos donde no se hace ciclo completo o cría, o sea, que no entran animales sino que siempre salen, hay riesgos de problemas de garrapatas cada vez más graves.

A esta situación productiva inaceptable se agrega la problemática de los residuos en embarques de exportación, lo cual acarrea importantes costos económicos y de imagen del país (sin mencionar el asunto de esos residuos en lotes que van al mercado interno.

Ante estos casos surge un enfrentamiento entre la industria frigorífica, que habla de traspasar todos esos daños al productor remitente del lote afectado, y los productores que, con toda lógica, rechazan ese planteo.

Pero veamos cómo ha podido suceder una debacle tan desastrosa como esta.

A mi juicio, el problema que nos colocó en este tobogán es la falta de claridad en cuanto a la responsabilidad intransferible de cuidar nuestra sanidad A mi juicio, el problema que nos colocó en este tobogán es la falta de claridad en cuanto a la responsabilidad intransferible de cuidar nuestra sanidad

  • Se ha dicho que el problema viene de las pantallas, que desparraman ganados a largas distancias cuando antes las ferias presenciales los distribuían en radios limitados, ¡sí!
  • También se ha dicho que hay veterinarios incompetentes o avivados que no cumplen a cabalidad su labor profesional, ¡sí!
  • O que se sabe de productores o tenedores de ganado depositados en campos como caja de ahorro que no cumplen con los protocolos sanitarios básicos, ¡sí!
  • Y que las grandes forestaciones que arriendan para ganadería sus bajos y zonas con pasto no tienen las debidas mangas ni esas zonas alambradas para poder juntar la hacienda y tratarla sanitariamente como se debe, ¡sí!

¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!

Todo lo anterior, y mucho más, es cierto. Pero no es lo importante. La sanidad de un país es un bien público, como las carreteras, todos lo necesitamos, pero nadie puede resolverlo por sí solo.

Por eso nuestro marco legal, atendiendo a lo anterior, colocó en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) el imperio de la ley para que haga lo que hay que hacer.

Debe quedar muy claro: el único responsable de la debacle sanitaria es el MGAP, porque es el único que puede y debe obligar a todos a aplicar los protocolos sanitarios estrictos que la ciencia veterinaria ordena para dominar la plaga Debe quedar muy claro: el único responsable de la debacle sanitaria es el MGAP, porque es el único que puede y debe obligar a todos a aplicar los protocolos sanitarios estrictos que la ciencia veterinaria ordena para dominar la plaga

Así que el MGAP debe tener claro el diagnóstico de situación: dónde están los focos, dónde se produce la diseminación de la plaga, qué acciones hay que tomar desde la validación de productos veterinarios disponibles a la venta (incluyendo rápida habilitación de nuevos principios activos exitosos en otros países) hasta los tratamientos de ganado y campos, pasando por un estricto control de movimientos de ganados, muestreo de residuos antes de exportación, etcétera.

Para eso el MGAP necesita recursos, ¡cierto! Espero que los haya pedido y obtenido en el Presupuesto Nacional. Si no fue así, que se apresure a pedir los refuerzos necesarios en la próxima Rendición de Cuentas, porque esta granada le va a explotar en la cara muy pronto y las esquirlas le van a pegar al gobierno.

“No tenemos recursos” sería la excusa más triste para no enfrentar el problema como la ley manda solucionarlo.

El ministro se juega su responsabilidad política en esto, eso está clarísimo.

Y recursos hay que poner sobre la mesa porque estos problemas no se resuelven hablando.

Se precisan técnicos del MGAP bien entrenados (y los hay, y me alegro mucho de poder reconocerlo: hace poco salió un predio cercano a mi familia sorteado para un muestreo de sangrado y hasta el encargado, súper campero, quedó impresionado por la baquía de la gente del MGAP.

Se necesitan vehículos en buen estado, combustible, viáticos, pero sobre todo se precisa un plan, una hoja de ruta y muy buena comunicación a productores, técnicos, gremiales, etcétera.

Quizás incluso un GACH sanitario donde reconocidos expertos aporten sus recomendaciones.

También, a mi juicio, se precisa dinero para aportar a un seguro que cubra daños por residuos en embarques rechazados.

La idea de los frigoríficos de pasarle la cuenta al productor, a mi juicio, no es ni planteable. Un caso así es un accidente, y para enfrentar accidentes están los seguros. Entonces es factible crear un seguro a nivel nacional, con aportes pesados del MGAP para cubrir su responsabilidad por haber dejado la situación caer tan bajo y con cuotas también de productores y frigoríficos, con vigencia hasta que se recupere la sanidad en materia de esta plaga, mejoren nuestros muestreos pre exportación, etcétera.

¡El momento es ahora!

El MGAP debe tomar las riendas del rescate sanitario de nuestro rodeo apoyándose en la fuerza y el mandato que la ley le otorga El MGAP debe tomar las riendas del rescate sanitario de nuestro rodeo apoyándose en la fuerza y el mandato que la ley le otorga

No hay excusas y de nada sirve señalar con el dedo a otros que fallan en lo suyo.

Yo le tengo fe al MGAP, en breve veremos si sabe cumplir.

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