El Frente Líber Seregni (FLS) inaugurará esta semana un órgano formal de coordinación de alto nivel, con el objetivo de “sacudir” el debate en la interna de la izquierda y darle forma a la nueva línea de pensamiento en el Frente Amplio, que conduce Danilo Astori. El grupo saldrá de manera más agresiva para intentar derribar lo que algunos advierten como “verdades absolutas” que pregona el Movimiento de Participación Popular (MPP) y los mujiquistas, aquellos dirigentes de peso que rodean al presidente José Mujica y que, con poder en sus manos, construyen y hacen valer una forma de gestionar en la coalición de gobierno.


La llamada “mesa chica” de la coalición de grupos astoristas reunía cada 15 días a los cinco dirigentes de más peso. Ahora duplicará sus integrantes y habrá reuniones semanales. Este organismo ejecutivo del FLS estará integrado por Astori, los ministros de Economía, Fernando Lorenzo; de Transporte, Enrique Pintado (ambos de Asamblea Uruguay); los senadores Rafael Michelini (Nuevo Espacio), Rodolfo Nin, Héctor Lescano y el intendente de Maldonado, Óscar de los Santos (Alianza Progresista); el director de Aduanas, Enrique Canon (Banderas de Líber); el secretario político de la Presidencia del Frente Amplio, Gerardo Rey (Asamblea Uruguay), y el publicista Esteban Valenti.

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Para Pintado, el FLS puede contribuir a la discusión que la izquierda se debe, en cuanto a la ideología y la actualización de sus objetivos, porque es una “síntesis” de varios grupos que están en la misma sintonía, lo que “ayuda al FA”.


“Yo siento que ahora, la ausencia de debate ideológico, la pérdida de debate político hace que cada uno se refugie en el sectarismo, porque es lo que te da seguridad. Y ese es el fin del Frente Amplio, por eso hablo de volver a las fuentes. El sectarismo es el fin del FA”, dijo a El Observador el ministro Pintado.


Para el titular de Transporte, ya “hay síntomas que están advirtiendo” que el FA es sectario. “Antes habían sectarismos ideológicos, pero no iban a terreno personal. Ahora yo siento que hay una facilidad enorme para atacar a las personas, para transformar al que piensa distinto en un enemigo. El sectario, ¿qué hace? No está muy seguro de lo que piensa, se refugia en los suyos y es agresivo con el otro”, dijo el jerarca.


Esa agresividad en la izquierda, a juicio de Pintado, queda de manifiesto con la “facilidad” con que se escucha la palabra “traidor”.


El FLS midió su poder cuando las diferencias de visiones con Mujica fueron notorias. Ha perdido y ha ganado. Astori, el líder del grupo, le mostró los dientes al presidente cada vez que discrepó en la actual administración.


El ministro de Transporte considera que la izquierda se contamina cuando “un compañero que piensa distinto es visto como enemigo. La desconfianza es un bicho complicado”, dijo.
“Antes confrontábamos en los debates con los compañeros, pero después nos íbamos a tomar una o a comer. Pero hoy eso no se da, hoy existe aislamiento. Y es parte de la integración social, de no tolerar al diferente, de no aceptar al que piensa diferente, y eso se nos mete a todos. Y el FA si es parte de la sociedad, no está separado de eso”, concluyó el ministro de Transporte.

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