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“Quieren extender el horario en el liceo. Pero si me tienen de las ocho a las dos de la tarde sentado ahí entro a romper todo”, dijo Néstor Pereira, consejero de Codicen, frente a una de las aulas del liceo 29. Para evitar la destrucción, Pereira propone “ofrecer diferentes cosas para que en el centro educativo vayan circulando los saberes”. Uno de esos saberes está vinculado a la alimentación. Cocinar, compartir la mesa entre estudiantes y profesores.

El director general de Primaria, Héctor Florit, advirtió la semana pasada sobre la necesidad de extender el sistema de comedores de Primaria a la educación media. “La gente pregunta por qué desertan tanto los gurises en Secundaria. Bueno... ¿qué nos hace pensar que las necesidades o las pautas culturales, nutricionales o alimentarias que el gurí tenía hasta sexto de la escuela desaparecen cuando pasa a primero del liceo? ¿No será que hay políticas de acogimiento y de acompañamiento en Primaria que el gurí pierde cuando pasa a la educación media?”, dijo Florit a El Observador.

En el Codicen coinciden con su visión. “Es absurdo pensar que cuando (los escolares) llegan a la educación media no es necesario que coman y se laven los dientes”, dijo Pereira. El consejero del Codicen se refería a la necesidad de extender a la educación media también el programa de Salud Bucal que se desarrolla en las escuelas y la red de comedores.

La directora general de Secundaria, Celsa Puente, también simpatiza con esta idea. Puente explicó a El Observador que hoy existen comedores en los liceos rurales y en los tres liceos de tiempo completo del país: el de San Luis, Rivera e Ismael Cortinas.

El año pasado, la directora de Secundaria visitó el liceo rural de Toscas de Caraguatá, en el departamento de Tacuarembó, y se quedó con una buena imagen. “Me impresionó que el comedor formara parte de lo pedagógico”, dijo Puente, quien destacó que, cuando se prepara, se sirve y se comparte la comida, se generan “hábitos y un espacio de convivencia con los docentes”.

Puente visitó en la tarde de ayer el liceo de tiempo completo de San Luis. Explicó que le interesa particularmente hacer un seguimiento de ese plan piloto que tiene ya algunos años. En esos centros se generan “espacios de convivencia interesantes”, que tienen a la comida como un ingrediente fundamental. De todas maneras, advirtió que extender el sistema de comedores implicaría una “recomposición edilicia” y más presupuesto.
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