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El libro electrónico se abre paso a un ritmo imparable en Estados Unidos, gracias en gran parte al Kindle, el dispositivo portátil que permite comprar, almacenar y leer libros digitalizados y que fue creado por la tienda virtual Amazon.com.

Según un estudio reciente elaborado por la Asociación de Editores Americanos, el e-book constituye el 10% de las ventas totales (cuando era el 1% hace cuatro años), y alcanza el 40% en ciertos nichos de mercado.

Amazon, con el 80% de cuota de mercado, ha impuesto su lector Kindle, gracias a que disponía de un fichero considerable de compradores de libros on line. También ha firmado un acuerdo de distribución con 11 mil bibliotecas municipales.

En lo que se refiere a obras de literatura, por primera vez el pasado mes de febrero se vendieron más obras en formato digital que en libro de bolsillo.

Obras ligeras
Ahora bien, no todo tipo de libros se vende bien en formato digital. Las ventas están constituidas en su mayor parte por obras ligeras de tipo sentimental, novelas policíacas y de suspenso. También en libros de historia los e-books superan el 20%. En cambio, las guías, enciclopedias, ensayos y libros profesionales son difíciles de comercializar en formato electrónico: cuando el lector no desea leer un libro de forma lineal sino consultar datos, el acceso a través de la pantalla es menos fácil que en papel. Igualmente, las versiones electrónicas de libros ilustrados, como por ejemplo un cómic o enciclopedias, no se adaptan todavía bien a la pantalla.

Por su parte, el estudio recoge también los problemas de fabricación de los e-books, como por ejemplo los defectos a la hora de escanear el texto (algo que en la India lo hacen por US$ 100 la obra), que provocan que haya páginas ilegibles, sobre todo si nadie verifica la calidad del producto.

Otro problema es el precio. Según las distintas cifras recogidas, puede citarse el caso de un libro que en tapa dura cuesta US$ 25 y que Amazon lo vende a US$ 9,99 para Kindle. Pero Amazon ha pagado al editor US$ 12,5 por unidad, así que lo está vendiendo a precio de dumping, porque en estos momentos lo que le interesa es aplastar a la concurrencia. (Con base en Aceprensa)

Qué pasa aquí

La comercialización de títulos uruguayos en e-books no es algo que esté muy lejos de ser una realidad. De hecho, lo único que falta por ocurrir es el aterrizaje de Libranda en América Latina, algo que está previsto que suceda en Argentina y Chile entre junio y julio de este año, mientras que en Uruguay lo más probable es que sea hacia fines de año.

Libranda es la mayor plataforma de distribución y difusión de libros electrónicos en lengua española, cuyos proveedores son las editoriales –en el caso de Uruguay estará integrada, en un principio, por Santillana, RHM y Planeta– y sus clientes son las cadenas tradicionales de comercialización de un libro, es decir, las librerías, así como las tiendas dedicadas a vender productos electrónicos.

Una vez que Libranda tenga su plataforma local, el catálogo de libros nacionales estará disponible a la venta, así como todo el catálogo que ya se encuentra operativo en España, con más de 3.000 títulos.

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