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El Comité de Política Monetaria (Copom) volverá a sesionar este jueves con el mismo dilema planteado en los últimos tiempos. Cómo contener la inflación –que es prioridad del gobierno y se acelera– y a la vez no deteriorar el valor del dólar, que continúa en descenso y en lo que va de 2011 perdió 7,7% de su valor frente al peso.

El Centro de Investigación Económicas (Cinve) presentó ayer un informe donde asigna una mayor probabilidad a que el Copom decida mantener la tasa de referencia en su nivel actual (7,5% fijado en marzo), al tiempo que advierte sobre riesgos de “desequilibrios macroeconómicos” de continuar profundizando la contracción monetaria.

Sin embargo, no descarta un incremento leve de la tasa de referencia de 0,25 o 0,5 puntos porcentuales, al tiempo que afirma que sería “una sorpresa” un incremento mayor a medio punto.

Cinve advirtió que un incremento de tasa de política monetaria introduciría nuevas presiones a la baja sobre el tipo de cambio –que con las últimas caídas alcanzó valores mínimos desde la devaluación de 2002–, lo que elevó las importaciones y puede provocar un desequilibrio comercial.

El potencial deterioro de la competitividad, que se acentúa con una suba de la tasa de referencia, asociado a la apreciación de la moneda, “convierte a la evolución del tipo de cambio nominal en una posible fuente de desequilibrios macroeconómicos que podrían cuestionar el proceso de crecimiento económico a mediano plazo”, afirma Cinve.

Por otro lado, los economistas consultados ayer por El Observador difieren sobre la decisión que tomará el Banco Central. Florencia Carriquiry y Ramón Pampín observan que el Copom se inclinará por un ajuste al alza con un piso de 50 puntos básicos.

La semana pasada, el presidente del Banco Central, Mario Bergara, señaló en una ceremonia por el Día del Exportador que la meta de inflación, que actualmente está entre 4% y 6%, marca “hacia dónde va el gobierno”, y mencionó que se darán “señales contundentes” al mercado para encauzarla.

Bergara dijo ayer en Nueva York –donde participa de un evento para inversores patrocinado por ProCapital– que “las expectativas de inflación aún no están en el techo de la meta, pero están convergiendo cerca de él”, según informó la agencia Bloomberg. La variación acumulada del Índice de Precios al Consumo (IPC) a mayo alcanzó a 8,53%, y no ha parado de acelerarse desde diciembre del año pasado.

El titular del Banco Central dijo además que más allá de que el crédito esté creciendo a un nivel “relativamente rápido”, no hay signos de “recalentamiento” en los precios de los activos internos.

El Banco Central adoptó en mayo la decisión de aumentar los encajes bancarios (dinero que las instituciones están obligadas a inmovilizar) con el objetivo de restringir el crédito en una economía con el consumo que crece por encima del PBI. Las autoridades esperan que el impacto de esa medida se observe en el segundo semestre de este año.

Para Cinve, el Comité de Política Monetaria puede esperar a ver los resultados de las medidas tomadas antes de adoptar un sesgo más contractivo. “En síntesis, la necesidad de conciliar los objetivos de inflación y evitar un potencial desequilibrio externo de la economía, marcarán la discusión del próximo Copom” señaló en su informe.

Cinve estimó que la inflación interanual alcanzó su pico en mayo, y que comenzará un camino descendente para culminar el año en el orden de 7,3%. También adelantó que de confirmarse una moderación en los precios internacionales, sobre todo del petróleo, el dólar se ubicará en diciembre algo por debajo de los $ 19.

Por su parte, Florencia Carriquiry, gerente del departamento de asesoramiento económico de Deloitte, comentó que con el actual escenario conformado por una economía en expansión y una inflación también alta, espera una “suba significativa” de la tasa de referencia, “al menos mayor a 0,5 puntos” señaló. Recordó que en los últimos meses de 2010 el Banco Central tuvo una reacción muy medida por temor a propiciar un descenso mayor del dólar. “Ahora el riesgo inflacionario debería pesar más que el riesgo de una apreciación mayor de la moneda” afirmó a El Observador.

Para la consultora, la inflación “es alta” e incluso la subyacente (que Deloitte calcula quitando los precios de frutas y verduras y los administrados) está cerca de 10%.

En el mismo sentido, Ramón Pampín, de Pwc tiene expectativas de que la tasa de política monetaria se ajuste con una alza de 0,5 puntos porcentual. “Reforzar la política monetaria es la gran señal” comentó el economista. La suba de la tasa, dijo Pampín se justifica por el dato del comportamiento de la economía en el último trimestre (2,3%) que marcó un aceleramiento respecto a igual período anterior.

Para Pampín, una suba de la tasa del Copom “no sería un gran sacudón para el tipo de cambio, salvo en el momento inicial”.

En tanto, el economista Pablo Moya de la consultora Oikos, puso en entredicho la efectividad del instrumento tasa de referencia para contener los precios al menos de manera significativa, en un país con un mercado de capital pequeño, alta dolarización y baja bancarización. “La política monetaria a través de la tasa de interés no tuvo efectividad y a las pruebas me remito”, insistió Moya.

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