Bancos anticipan mayor devaluación en la Venezuela post-electoral
El mercado descarta que Maduro ganará las elecciones.
Luego de haber transcurrido la campaña electoral más corta en la historia de Venezuela, que tuvo como protagonista a la figura del fallecido presidente Hugo Chávez, los bancos internacionales descuentan que el vicepresidente Nicolás Maduro será el heredero del trono bolivariano. En base a la proyección de un gobierno que profundizará el modelo político chavista, los análisis apelan a que Maduro sea más pragmático, formalice nuevos mecanismos para obtener divisas y reconozca futuras devaluaciones del bolívar.
Algunos economistas se arriesgaron a calcular un negociado en torno a los 13 o 14 bolívares por dólar. Si bien está muy lejos de los 23 bolívares por dólar que se pagan en el mercado negro, marcó una diferencia del 60% en relación al tipo de cambio de 5,3 que manejaba el Sitme.
Maduro deberá ser más pragmático si quiere solucionar problemas de escacez, inflación y desequilibrios macroeconómicos, sostiene el Citi. Y agrega que con una inflación del 25% y un crecimiento del PBI de apenas 1%, parte de la solución para activar la economía se encuentra en un sistema alternativo al Sitme.
Sin embargo, Maduro decidió posponer el funcionamiento del Sicad y no realizar más subastas hasta después de las elecciones. La primera subasta parece haber sido apurada e improvisada. Y más importante aún, el gobierno tal vez prefiera evitar cualquier especulación de una devaluación adicional hasta después de las elecciones”, afirmó a El Cronista Casey Reckman, analista de investment Banking para Credit Suisse.
A pesar de querer ocultar posibles devaluaciones, el gobierno es el principal beneficiario de estas reformas. Estimamos que la última devaluación le aportó al gobierno un ingreso adicional en recaudación fiscal ligada al petróleo que ronda 4% del PBI, informó Credit Suisse.
El banco no avizora una fuerte disposición del gobierno a controlar la política monetaria, por lo que asume que persistirá la presión sobre la escasez de divisas y el mercado paralelo del dólar. Además, abre un interrogante repecto a las reservas del banco central: Es incierto cómo se abastecerá un nuevo mercado de divisas ya que el nivel de reservas del banco central es muy baja (ronda los u$s 3.000 millones) y el Ministro Giordani [de la cartera económica] se opone fuertemente a emitir deuda en dólares