Hay imágenes que no se olvidan. De aquel infierno de 1996 queda la cara de agotamiento de Nelson Olveira. Del bochornoso baile que le pegaron a la celeste en 2004, el técnico Jorge Fossati tuvo el gesto de taparse el rostro con las manos en señal de no poder creer el 5-0 que le metió Colombia. Y el último recuerdo fue el derrumbe físico de la selección de Tabárez con jugadores mirándose y buscando respuestas a lo inexplicable.
Barranquilla, la pesadilla celeste
¿Por qué le cuesta tanto a Uruguay jugar en la sede que fijaron los colombianos para sus partidos?