El presidente uruguayo, Jorge Batlle, sostuvo en conferencia de prensa tras su reunión con el jefe del gobierno español, José María Aznar, que está "convencido" que Uruguay crecerá más del 5% previsto oficialmente en 2004. "Estoy absolutamente convencido que la economía uruguaya va a superar el 5%, no por la fuerte recuperación argentina, por la fuerte recuperación uruguaya", sostuvo. Y acotó: "si el gobierno tenía la culpa de que todo iba mal también tiene la culpa de que todo va bien".
Con respecto a las exportaciones, el mandatario uruguayo destacó el aumento de las mismas. "En el balance final del comercio exterior de 2003, la exportación superó al 2002 y es más superó a las exportaciones de 2001", acotó.
Tras confiar en que España se convierta en 2005 en el primer inversor extranjero en Uruguay, Batlle sostuvo que "es de nuevo el tiempo de España en América Latina" donde "debe ser un socio en la construcción de nuestro continente como ningún otro país".
Más temprano Batlle fue recibido por los reyes Juan Carlos I y Sofía, quienes destacaron el papel de Uruguay en la integración de América con la Unión Europea (UE), al tiempo que la elite del empresariado local elogió las "acertadas decisiones" de la administración Batlle.
En los brindis, Juan Carlos I hizo referencia a las relaciones entre los miembros de "la gran familia iberoaméricana, que se extiende a ambos lados del Atlántico" y destacó "el apoyo común de los dos países a los procesos de integración como forma de promover el mejor desarrollo de las sociedades y de preservar nuestra identidad en un mundo cada vez más globalizado".
Por su parte, Batlle afirmó que Uruguay ve "un ejemplo y un aliado en España, nación prospera libre y justa, y un país poderoso en trabajo, desarrollo e inteligencia", en el que, según expresó, "los uruguayos confían para que les ayude para impulsar su crecimiento".
(Observa y agencias)