Blancos se comprometen a no participar en la guerra de muros
“Vamos a renunciar a las pintadas”, dijo Garcé, el candidato nacionalista a la IMM
Los muros de la ciudad han sido, desde hace muchísimos años, el horizontal campo de batalla de los partidos políticos cada vez que se acerca una elección. Incluso, en Montevideo hay pintadas insistentes que renacen desde debajo de las capas de cal que han intentado taparlas, y que revelan consignas escritas hace más de diez años.
Hay lugares que parecen resultar propicios para estas publicidades políticas, como el muro ubicado en avenida Italia y Propios, en donde las palabras duran no más de 24 horas hasta que llega una nueva brigada con nuevos militantes y nuevas propuestas.
También la fachada y las paredes laterales del Cementerio del Buceo han servido de propaganda electoral e, incluso, fueron testigos de incidentes menores como el ocurrido entre militantes blancos en la campaña hacia los comicios de 2009.
Fue una noche de marzo de 2008 en la esquina de Rivera y Propios cuando un grupo de militantes de la lista 250 del diputado Jorge Gandini sorprendió a una brigada herrerista en el mismo momento en que tapaba una de sus pintadas.
Los blancos de la lista 131 se habían dedicado por aquellos días a una limpieza de muros que no era bien vista por muchos nacionalistas que veían como se les escamoteba una trinchera de lucha. “Los blancos no tapamos pintadas de los blancos”, gritó en la noche uno de los militantes de la 250 y a punto estuvo la cosa de pasar a mayores.
“Mientras los muros sean un campo de batalla electoral, la 250 va a pelear por estar allí. El día que todos los sindicatos y el Frente Amplio firmen un documento comprometiéndose a no hacer pintadas, nosotros seremos los primeros en firmar. Pero la iniciativa la debería tomar la Intendencia de Montevideo”, dijo Gandini aquella vez tras enterarse del incidente.
Pero, al parecer, las cosas han cambiado. El candidato blanco a la intendencia de Montevideo por el Partido de la Concertación, Alvaro Garcé, dijo a El Observador que el Partido Nacional va a renunciar a la posibilidad de usar los muros y paredes de la ciudad para pintar propaganda política con miras a las elecciones municiapales del 10 de mayo.
“No quiero dictarle pautas de conducta a nadie, pero tenemos que terminar de agredir a la ciudad y tenemos que empezar hoy. En esto está en juego la credibilidad de los candidatos y, en el cumplimiento de esta decisión, está en juego la credibilidad de nuestra propuesta política”, afirmó Garcé.
El candidato admitió que antes de fines de 2014 fueron pintados cuatro muros por parte de sectores blancos pero aseguró que no volverá a ocurrir.
“Ya hablamos con las agrupaciones. Solo se usarán los muros que sean cedidos específicamente por parte de sus dueños. En el caso de las columneras y los pasacalles, respetaremos las normativas vigentes y los retiraremos una vez que pase la elección”, prometió Garcé.
“Estamos preocupados por los niveles de agresión hacia la ciudad, fundamentalmente a través de pintadas en muros que son privados y que no fueron cedidos por sus dueños. También estamos en contra de que se hagan pintadas en espacios públicos, bases de puentes, frente de estadios y paredes linderas con espacios donde juegan niños. Son lugares de los que muchas veces se apropian los candidatos y las agrupaciones”, agregó Garcé. El candidato dijo que no se opone al “arte callejero” pero observó que incluso los grafittis más lindos están sucumbiendo ante la propaganda política.
Con el paso de los días se sabrá si los militantes blancos respetan la decisión de su candidato municipal o si, una vez más, se van a las cuchillas. O, en este caso, a los muros.