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Por segunda vez, Luis Lacalle Pou entró ayer a la Casa del Partido Colorado, pero ahora llegó como candidato a la Presidencia en un balotaje donde no la tiene todas consigo. Lo esperaba el líder de los colorados, Pedro Bordaberry. Se abrazaron. Había legisladores de ambos partidos y los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) que formalmente le dieron su respaldo para la segunda vuelta.

Con la fórmula presidencial Lacalle Pou –Jorge Larrañaga ya ubicada en la sala de sesiones, los colorados votaron “por unanimidad” una declaración donde “recomiendan” votar por los blancos. Antes de la votación, varios colorados pidieron la palabra.

Según supo El Observador, Bordaberry dijo que nunca “había estado tan convencido” y que ese es el camino que hay que seguir, luego que los colorados quedaron fuera de carrera. Expresó además su “compromiso personal” para recorrer “los departamentos, ciudades y barrios de Montevideo” para que esa fórmula llegue a la Presidencia.

En el mismo sentido se expresaron el dirigente Roberto Yavarone, el senador José Amorín Batlle, la senadora electa Marta Montaner y la presidenta del CEN, Andrea Maddalena.

A pesar del aplauso de militantes, las caras serias de los colorados, fueron una constante.
Rodeado, Lacalle Pou reconoció en la sesión del CEN “el gesto”, y el “hecho simbólico” de estar ahí y según participantes consultados por El Observador, emocionado comentó que se estaba ante un “acontecimiento político de la historia”.

Ya antes los partidos fundaciones habían estado juntos. “Este partido Colorado con el que convivimos 178 años, más cerca o más distantes, y conformamos la República”, dijo Lacalle Pou que espera ser “merecedor” de la confianza que recibió ayer.

Cerca tenía al presidente del Directorio blanco, Luis Alberto Heber, al senador Carlos Moreira y al diputado Alvaro Delgado que lo apoyó desde la primera hora.

Max Sapolinsky, secretario general de los colorados, dijo que “hay total coincidencia” y Lacalle Pou comentó que los temas recibidos para priorizar son “ampliamente compartibles”.
Rápidamente parecieron borrarse las diferencias de la campaña y la de los programas de gobierno.

Blancos y colorados acordaron sobre cinco puntos: educación, seguridad, impuestos, transparencia y política exterior. Lacalle Pou agregó el tema de las Fuerzas Armadas.
El presidenciable seguirá “por la positiva” pero igual aprovechó para deslizar algunas críticas al Frente Amplio.

Afirmó que la bonanza económica de los últimos 10 años “no llegó a todos los hogares ni llegó al desarrollo humano”, que los gastos del gobierno aumentaron y los servicios, en salud, educación y seguridad no mejoraron. También cuestionó la política exterior basada en amistades e ideologías que vuelven país vulnerable. “Se extrañan las políticas de Estado”, afirmó.

Uno en contra

Los abrazos iban y venían junto a la columnata de José Batlle y Ordoñez que ocupa el centro del patio de la casona que ayer, en un día de lluvía, tenía algunas goteras. Un joven militante que en las internas estuvo en la lista del diputado Fernando Amado y se separó cuando decidió trabajar por el No a la baja, desplegó un cartel que le valió algunos reproches.

“Andate de acá” le dijeron, a lo que el muchacho respondió que “la intolerancia” fue lo que llevó al partido al 12%.

Al final, ni Lacalle Pou ni Bordaberry hablaron con la prensa. Se saludaron. Bordaberry tomó por Andrés Martínez Trueba hacia el norte y el líder blanco hacia el sur.

Temas:

Decisión 2014

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