El ultraderechista Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil y criticado por declaraciones de talante racista, machista y homofóbico, se comprometió a gobernar para "todos los brasileños, sin prejuicios de sexo, raza o religión".
El ultraderechista Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil y criticado por declaraciones de talante racista, machista y homofóbico, se comprometió a gobernar para "todos los brasileños, sin prejuicios de sexo, raza o religión".
Según Bolsonaro, con su victoria en las urnas el pasado octubre la sociedad quiso decir "no más corrupción, no más violencia, no más mentiras, no más manipulación ideológica y no más sumisión a los intereses ajenos" al país.
Ese mensaje fue interpretado como una alusión directa a sus tres inmediatos antecesores: Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), en la cárcel por corrupción, Dilma Roussef (2011-2016), destituida por irregularidades fiscales; y Michel Temer, quien dejará el poder con serias sospechas de irregularidades.
"La población quiere paz y prosperidad", dijo el presidente electo, quien tiene entre sus principales propuestas una reforma legal para liberar la venta de armas a los civiles a fin de promover la "autodefensa".
Bolsonaro subrayó su carácter conservador al agradecer "a Dios, por estar vivo y por esta misión al frente del Ejecutivo", y aseguró también que "con él" podrá "vencer todos los obstáculos".
También transmitió su agradecimiento a los más de 57 millones de electores que le respaldaron con el voto y pidió "confianza" a aquellos que no le apoyaron, para remarcar que gobernará para "todos los brasileños, sin prejuicios de sexo, raza o religión".
Se comprometió asimismo a gobernar "siempre dentro del marco de la Constitución" y proclamó que su tarea será "transformar las ansias del pueblo en realidad".
Bolsonaro afirmó que esos objetivos serán alcanzados sin dejar atrás sus "ideales", que son fundamentalmente "el amor a la patria y la vocación para la construcción de un futuro más próspero".
EFE