Javier Milei frente a una de sus semanas más dificiles: la suma de Manuel Adorni más un dato duro de inflación
El Gobierno todavía no logró ensayar una respuesta frente a la situación judicial del jefe de Gabinete. No hubo foto en la Fragata Libertad con los ministros.
13 de abril 2026 - 10:21hs
Manuel Adorni se desploma en las encuestas, pero Javier Milei continúa liderando la intención de voto.
En Balcarce 50 saben que el problema ya no pasa sólo por la investigación por enriquecimiento ilícito que tiene en la mira a Adorni ni por el desgaste que le produce al Gobierno tener que salir, una y otra vez, a blindarlo. El punto más delicado es otro: la combinación entre un posible nuevo dato inflacionario por encima del 3% y una sensación social de deterioro en los ingresos empieza a achicar el margen de tolerancia frente a los escándalos de poder.
Javier Milei prepara una semana compleja para el Gobierno por Manuel Adorni
El dato no es menor para una administración que hizo del orden macroeconómico su principal activo discursivo. Según el calendario oficial del INDEC, el IPC de marzo se difundirá el martes 14 de abril, y las proyecciones privadas que circularon en los últimos días lo ubicaron en torno al 3%, luego del 2,9% de enero y del 2,9% de febrero. En paralelo, varios análisis de mercado y consultoras comenzaron a postular que una eventual desaceleración recién podría verse a partir de abril.
Ese telón de fondo económico es el que, según reconocen en la propia Casa Rosada, agrava el impacto del caso Adorni. En el primer piso detectaron en las últimas mediciones un dato inquietante: cuando sube la preocupación por el costo de vida y cae la percepción sobre los ingresos, también se endurece la mirada social frente a los episodios vinculados con corrupción o privilegios. En otras palabras, lo que hace unos meses podía ser encapsulado como una pelea más de la política ahora amenaza con filtrarse hacia un electorado que hasta acá venía mostrando una paciencia mayor con Milei que con el resto del sistema.
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Javier Milei frente a una de sus semanas más dificiles: la suma de Manuel Adorni más un dato duro de inflación.
Manuel Adorni mantiene el apoyo, y blindaje, de Karina Milei
Por eso el oficialismo sigue apostando al blindaje del jefe de Gabinete aunque cada vez con menos convicción homogénea. Javier Milei y la secretaria General, Karina Milei, se mantienen firmes en la decisión de no soltar a Adorni. No quieren regalar una cabeza en medio de una crisis porque entienden que eso sería leído como una admisión de culpa y, sobre todo, como una señal de debilidad. El problema es que dentro del Gobierno ya son más los que empiezan a preguntarse cuánto cuesta sostener ese reflejo defensivo.
En ese contexto, la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo vuelve a recalentarse. El caso Adorni, lejos de ordenar al oficialismo hacia adentro, profundizó la pelea por el control político del Gobierno y por la forma de administrar la crisis. En el karinismo creen que el asesor presidencial aprovecha cada tropiezo para erosionar posiciones y ampliar su influencia. Del otro lado responden que el problema no es de táctica comunicacional sino de conducción y de mala selección de nombres. Traducido: la crisis del jefe de Gabinete también se convirtió en otro capítulo de la guerra por el poder en la cima libertaria.
Milei Adorni
Javier Milei frente a una de sus semanas más dificiles: la suma de Manuel Adorni más un dato duro de inflación.
La semana que Javier Milei quiere terminar cuanto antes
Ese combo hace que la semana que comienza sea especialmente sensible para Milei. Porque no se juega sólo un dato económico ni únicamente la supervivencia política de Adorni. Lo que empieza a ponerse en discusión es la capacidad del Presidente para evitar que la agenda pública quede tomada por aquello que más daño le hace: inflación persistente, deterioro del ingreso y sospechas sobre su círculo de confianza.
La apuesta de la Casa Rosada es aguantar abril y confiar en que allí aparezca un punto de giro. En el Gobierno se ilusionan con que una desaceleración inflacionaria permita recuperar aire, reordenar la conversación pública y bajar la intensidad del caso Adorni. Pero, antes de llegar a ese escenario, Milei deberá atravesar una semana en la que puede volver a quedar expuesto a una verdad incómoda: cuando la economía deja de dar alivio, la política empieza a pasar factura más rápido.