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En el repecho final de la campaña, Pedro Bordaberry decidió moverse en tres departamentos donde se concentra la mayoría de los votantes del país. El martes estuvo en varias ciudades de Colonia, donde los blancos son fuertes y muestran su supremacía hasta en la cartelería callejera, como lo comprobó El Observador. Ayer se reunió con mujeres en Montevideo para agradecer el apoyo de ese sector de la sociedad; y esta noche cerrará con un acto en Maldonado. Estos dos últimos lugares (Montevideo y Maldonado) son bastiones del Frente Amplio.

Las encuestas, todas, aseguran que Bordaberry ganará la interna sin sobresaltos ante sus rivales José Amorín Batlle y Manuel Flores Silva. Bordaberry pide a todos que vayan a votar el domingo y que no se confíen, porque las elecciones se ganan con votos y no con resultados de encuestas. “El domingo es el primer paso de tres”, dice a sus seguidores, y hay que empezar asegurando el camino “de la renovación”. De todos modos, los nervios del candidato en esta etapa son mucho menos que en la interna anterior, cuando Vamos Uruguay era un grupo nuevo y debía competir contra los sectores tradicionales del batllismo y la lista 15. En ese entonces, aún contra el peso de los expresidentes Julio María Sanguinetti y Jorge Batlle, Bordaberry obtuvo la mayoría del partido con 72% de los votos.

Su prioridad es la enseñanza, dijo a El Observador. “Si tengo que hacer una lista, primero está la educación, segundo, la seguridad, y tercero, aspectos macroeconómicos” donde entra el déficit fiscal.

En su recorrida por Colonia, explicó a los vecinos que los reclamos que recibe cambian según las zonas. En el área metropolitana (Montevideo-Canelones y parte de San José) la seguridad y la educación son los puntos de mayor preocupación. Mas en el interior del país, los reclamos sobre el sistema de salud cobran preponderancia. Para Bordaberry, las mutualistas están peor que antes (ver nota abajo).

Empresas públicas

El líder de Vamos Uruguay propone cambiar la gestión y control de las empresas estatales, en especial de las colaterales que escapan al control, no solo del Parlamento, sino del Tribunal de Cuentas. “Eso debería regularse”, dice.

Quiere impulsar que las empresas públicas coticen en la bolsa de valores con entre 25% y 30% de su capital. Sus accionistas deberán ser uruguayos y la prioridad la tendrán los trabajadores de esas empresas. “Lo planteamos en 2009 y lo volveremos a hacer para captar ahorro”, dijo en una charla con El Observador. Al ser accionista de esa empresa, el porcentaje dará derecho a tener un director que velará por los intereses de sus dueños. “Con eso se van a terminar los regalos de las bolsas de portland de ANCAP, los repartos de dinero de ALUR de US$ 50 mil por año, y la asignación de publicidad sin los criterios adecuados”. De todos modos, asegura que no hay corrupción –al menos, no tiene prueba de ello– pero sí hay una política equivocada. “Pasa con la publicidad de ANCAP y el muchacho que va caminando que llega al Teatro Solís y termina diciendo: ‘El Uruguay que queremos’… ¿Qué me está vendiendo, acá, ANCAP?, ¿combustible, aceite? Eso es una política equivocada y luego está la coincidencia del eslogan de ese aviso: el Uruguay que queremos, que es el que usó luego Raúl Sendic. Uno puede preguntarse, ¿qué es esto?”, dijo. También se quejó de que, en los últimos meses, aumentó fuertemente la publicidad de las empresas públicas. “Debe ser una coincidencia” el hecho de que ocurra durante la campaña electoral, ironizó Bordaberry.

Educación y seguridad

En materia de seguridad, defiende la baja de la edad de imputabilidad de 18 a 16 años –“como en Cuba”, le dice a sus críticos de izquierda. Acusó, además, al Frente Amplio de iniciar “una campaña de desinformación” a la población. “Se dijo que en Nueva York se empezó a desandar ese camino y se quiere subir la edad de imputabilidad a los 18 años, y no es así. En realidad, se elevó a 18 años, menos para los delitos violentos de rapiñas, violación y asesinato, como lo proponemos nosotros”.

“Tabaré Vázquez dijo que con esta reforma los menores irán a cárceles de mayores y eso no es verdad. Eso es desinformar”, dijo Bordaberry a El Observador.

En Educación quiere nuevamente un gran pacto político porque hay puntos en común entre todos los partidos. En diciembre, envió una nota a los precandidatos invitándolos a poner en marcha ese acuerdo. Jorge Larrañaga y Vázquez le respondieron afirmativamente. Los demás no dieron señales.

Si es gobierno, cambiará la ley de educación aprobada en el período anterior. “Nadie discute que haya docentes al frente de la educación, sino que actúen como representantes gremiales”. Recuerda que la reforma de 1996 la condujeron docentes como Germán Rama, Carmen Tornaría y Williman, pensando en el interés general. “Ser gremialista de los trabajadores o de los empresarios no es impedimento; lo que no se puede es estar tomando decisiones en su condición de representante gremial”, dijo.

Temas:

Decisión 2014

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