Es difícil mensurar qué rédito político o tranquilidad de conciencia, si es que buscó alguna, le otorgó al líder colorado Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay) la decisión de retirar a los hombres que tenía vigilando en los entes del Estado. Pero lo que parece indudable es que, con esa decisión, Bordaberry se quedó sin la posibilidad de rastrear y de tener información de primera mano sobre temas trascendentes que van desde las relaciones con Argentina hasta el affaire Pluna.
Bordaberry perdió capacidad de contralor al abandonar los entes
Vamos Uruguay se quedó sin representantes para seguir de cerca temas polémicos