Bordaberry remonta su caballito de batalla: la inseguridad
El candidato de Vamos Uruguay critica al gobierno por “claudicar” ante la delincuencia
A poco más de un mes de las elecciones internas, el candidato colorado de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, colocó en el centro de su discurso el tema de la seguridad, un área donde se mueve con comodidad.Su sector trabajó presentando propuestas y además tuvo el respaldo de la población cuando se juntaron 375 mil firmas para plebiscitar una reforma constitucional que, entre otros puntos, propone bajar la edad de imputabilidad.
Bordaberry entiende que el gobierno “claudicó” ante la delincuencia creciente, las drogas, y la violencia en el fútbol. Dice que el Poder Ejecutivo “erra” el camino cuando regula la marihuana, saca la Policía de los estadios y se afirma en el “no se puede” regalando el terreno a los narcos y a los violentos.
El candidato –primero en las encuestas dentro de su partido con una ventaja considerable frente a José Amorín Batlle y mucho más ante Manuel Flores Silva– recorre el interior levantando la bandera de la seguridad que es uno de su caballito de batalla.
De eso habló en recientes actos en ciudades de Colonia, San José y Maldonado –las zonas más pobladas junto a Montevideo y por tanto de mayor incidencia en las elecciones– donde su público asentía con la cabeza cuando lo escuchaba hablar y lo aplaudió cada vez que pedía que se defienda “a los honestos”.
El domingo, en su audición en radio Rural, retomó el tema y dijo que el plebiscito de octubre no es sólo por la baja de la edad de imputabilidad sino que también se estará pidiendo a la población su opinión sobre la política que desarrolla el Ministerio del Interior. El ministro Eduardo Bonomi es defendido por Tabaré Vázquez al punto que le gustaría que siguiera en el próximo gabinete si él gana las elecciones.
Para solucionar el tema de la seguridad, Bordaberry no duda en tomar ideas que aplicaron gobiernos de derecha en Gran Bretaña, ciertos estados de Estados Unidos, que también aplicó el gobierno del socialista Rodríguez Zapatero en España con quien estuvo reunido en febrero en una gira que también lo llevó al Vaticano.
La insistencia del candidato colorado coincide además con la tendencia a la baja en el apoyo de la población al plebiscito que, de todas maneras, si fuera el próximo domingo sería aprobado, de acuerdo a la consultora Cifra.
Desde el año 2009 –final del gobierno de Vázquez– los uruguayos pusieron en primer lugar de sus preocupaciones a la seguridad. Dos años antes, en 2007, sólo 13% pensaba que ese tema era el primero que debía resolverse, según Cifra. En el 2011 ya era el 32%, que lo ubicaba en el tope de las preocupaciones, según la consulotra Equipos.
En este gobierno, los uruguayos mantienen su preocupación por la seguridad y los colorados, con Bordaberry a la cabeza juntaron firmas con el apoyo luego de sectores del Partido Nacional, para someter a plebiscito la baja de la edad de imputabilidad de 18 a 16 años entre otras medidas.
Sobre ese tema la opinión de los uruguayos fue cambiando. De acuerdo a Cifra, la encuesta presentada el 31 de marzo marcó que la mayoría de los uruguayos (58%) apoya bajar la edad de imputabilidad, pero en junio de 2011, 65% estaba a favor.
Ahora Bordaberry dice que los uruguayos deben “recuperar la libertad” para lo cual se debe buscar “un equilibrio” para defender los derechos de los delincuentes y sobre todo de los trabajadores.
“Los homicidios, las rapiñas y los copamientos no son temas para manejar con la liviandad con que hoy lo hacen desde el Frente Amplio en una campaña que no trae soluciones sino que sólo se opone a una propuesta.Seis meses de reclusión, en promedio, para los menores que cometen delitos graves como rapiñas u homicidios, como sucede hoy, no es proteger a las víctimas sino alentar el delito”, escribió en su columna en la página web de Vamos Uruguay.
El candidato golpea a la actual administración y también a la de Tabaré Vázquez que es uno de sus rivales y por eso maneja cifras desde el gobierno anterior.
“La duplicación de las rapiñas entre los años 2005 y el 2013, el aumento de los homicidios que pasaron de 199 por año a más de 280, nos provocó primero, temor, que luego se tradujo en la pérdida de libertad”. “Montevideo tiene hoy más homicidios por habitante que San Pablo”, afirmó.