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En un paso inédito en Brasil, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva firmará este viernes la llamada "licencia compulsoria" de un medicamento utilizado en el tratamiento del sida y que es fabricada por el laboratorio estadounidense Merck.

La "licencia compulsoria" es el mecanismo legal que permite fabricar o comprar versiones genéricas de un medicamento patentado, pagando sólo un pequeño derecho al laboratorio.

"Quebrar patente se asocia a un rebelión a la legislación, mientras 'licencia' es el término legal, pero claro que es una quiebra", agregó Mortella en conversación telefónica.

Dijo que en caso que no surja un acuerdo de último minuto entre las partes será la primera vez que Brasil proceda a esa quiebra o licenciamiento.

El gobierno ha evitado hablar de "quebrar la patente" e insiste que sigue las normales legales al incluir en su decisión el pago de un derecho de 1,5% al laboratorio estadounidense Merck, fabricante del antiretroviral efavirenz, utilizado aquí en el tratamiento de pacientes con sida.

La decisión brasileña se produce luego de infructuosas negociaciones entre el ministerio de Salud y Merck desde noviembre pasado para lograr que el laboratorio bajara el precio en que vende el efavirenz a Brasil.

Como el número de personas que reciben en Brasil esa medicina ha crecido de unas 2.500 en 1999 a unas 75.000 actualmente, el ministerio afirma que el alto precio del medicamento pone en riesgo el programa nacional de atención gratuita a los pacientes.

Según el ministro de Salud, José Gomes Temporao, al adquirir una versión genérica del efavirez Brasil se ahorraría unos 240 millones de dólares hasta el 2012 cuando según el ministro vence la patente de Merck.


(AP)

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