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Brasil precisa aumentar su capacidad de generación de energía en un 50 por ciento durante los próximos diez años, aunque esa necesidad puede ser revisada en función del impacto de la crisis global, informaron este viernes fuentes oficiales.

El ministro de Minas y Energía, Edson Lobão, dijo a periodistas que ese cálculo supone "añadir 51.000 megavatios al actual parque generador del país, lo que representa una media superior a los 5.000 megavatios anuales y un enorme desafío".

No obstante, aclaró que esa meta deberá ser revisada en función del desarrollo e impacto de la crisis financiera global en el país, pues responde a previsiones de crecimiento económico del 4,9 por ciento anual, elaboradas antes del derrumbe del sistema financiero.

El Gobierno previó que este año, debido a la crisis, el crecimiento económico será de alrededor del 3 por ciento, aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos prevén entre 1,8 y 2 por ciento en 2009 y un 3,5 por ciento en 2010.

Lobão explicó que en esos planes se incluye un cambio gradual de la matriz energética nacional, con una disminución de por lo menos un diez por ciento de la energía generada mediante hidroeléctricas, que hoy responden por el 85 por ciento de la electricidad del país.

En ese marco, indicó que los planes apuntan a un mayor desarrollo de parques de generación de energía eólica y a la construcción de cuatro nuevas plantas nucleares, que se sumarán a las dos que operan en el balneario de Angra dos Reis, en el litoral de Río de Janeiro.

Las licitaciones para las obras de las cuatro plantas nucleares están previstas para mediados de este año y, según Lobão, los planes se mantienen, aunque pueden revisarse en función del comportamiento de la economía.

El ministro ratificó también que el Gobierno se propone, para el segundo semestre de este año, fomentar el cambio de 10 millones de neveras antiguas con alto consumo de energía por otras más modernas y económicas y menos contaminantes.

(EFE)

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