Brasil no logró consenso en Grupo de Río para abrir diálogo regional con Cuba
El ministro brasileño Celso Amorim aclaró este viernes que no se trataba de "incorporar" al régimen cubano al G-Rio, sino de tender un puente con la isla comunista
Los países del Grupo de Rio (G-Rio) no consiguieron consenso para abrir un diálogo con Cuba, indicó este viernes el canciller brasileño, Celso Amorim.
Amorim había propuesto el jueves, al iniciarse la reunión ministerial del grupo, empezar a estudiar la apertura de instancias de diálogo para "integrar a ese país hermano (de Cuba) al seno de la gran familia latinoamericana".
"Hubo varias manifestaciones de apoyo y dudas (respecto a esa propuesta), algunas de las cuales se disiparon y otras no", explicó Amorim en una conferencia de prensa al final del cónclave. "No hubo consenso, aunque se pudo romper el hielo (...) para un eventual inicio de diálogo entre el G-Rio y Cuba", afirmó. "Algunos países (latinoamericanos) tienen relaciones con Cuba y otros no. Hubo también quienes consideraron que era un tema sensible; no fueron muchos, según mi evaluación. Pero (en el G-Rio) actuamos por consenso", recordó.
Según fuentes diplomáticas, el tanteo estuvo en parte motivado por la voluntad de tener puentes tendidos con Cuba cuando llegue el momento de la sucesión de Fidel Castro.
El G-Rio, única instancia de consultas políticas estrictamente latinoamericana, se creó en 1986, como sucesor del Grupo de Contadora que había mediado en la solución de las guerras civiles en América Central, en plena Guerra Fría.